Uno de los dos artefactos explosivos de fabricación casera que estallaron en la noche del martes en la sucursal de la BBK provocó importantes daños en la zona del cajero automático y en el interior del local, mientras que la oficina de La Caixa sólo registró desperfectos de poca importancia en el exterior.
Gipuzkoa también registró episodios de violencia callejera como fue el caso de Aretxabaleta donde desconocidos lanzaron pintura roja y amarilla contra la sede del PNV. El ataque de Aretxabaleta tuvo lugar hacia la 1.25 horas de la madrugada de ayer, cuando desconocidos arrojaron bombillas llenas de pintura roja y amarilla contra el exterior del batzoki, en cuya fachada impactaron.
El otro suceso tuvo lugar en la noche del pasado lunes al martes, cuando fue atacada la sede de UGT de Eibar también con el lanzamiento de bombillas llenas de pintura. Fuentes de este sindicato, que ocupa la primera planta de un céntrico edificio eibarrés en cuyo segundo piso tiene su sede el PSE del municipio, aseguraron que sus instalaciones han sido atacadas en numerosas ocasiones.