No es fácil escuchar una declaración de un remero de Astillero. Desde que fueron llamados a pasar el control antidopaje en Hondarribia han mantenido silencio. Sólo han hablado delante del juez. José Antonio Vázquez Champán, es el proel de la San José XIII, y uno de los catorce presuntos implicados. Nos atiende mientras se preparara para salir al agua. «Estamos fastidiados. Se ha demostrado que somos inocentes. El juzgado de Irún ya sentenció que se nos había engañado y todavía siguen machacándonos. Nosotros siempre hemos repetido que no nos negamos a realizar el control. Pedimos un abogado, sin más». El remero admite que «el recuerdo que tenemos del interrogatorio de Hondarribia es desagradable. A nadie le gusta que le engañen, por eso lo mejor que podemos hacer es seguir entrenando para intentar olvidarlo».