La conclusión a la que se ha llegado en las primeras reuniones entre técnicos, políticos y asociaciones es que hay que incidir en el primer año de cada legislatura, cuando el gobierno municipal, sea del color que sea, elabora su plan de actuación para los siguientes cuatro años.
Duñike Agirrezabalaga aclara que todos los que están participando en este proceso de renovación del presupuesto participativo son conscientes de que los mecanismos de control son claves, que adquieren aún más importancia que con el actual modelo. Por ello, es partidaria de crear una comisión de seguimiento que tendría que elaborar un informe al menos a mitad de legislatura, sobre el cumplimiento de las diferentes propuestas ciudadanas que se consideren asumibles, factibles o prioritarias. La comisión podría advertir en cualquier momento de la legislatura del sentir ciudadano o señalar las propuestas que deben tenerse en cuenta. La composición de esta comisión también deberá ser analizada