VITORIA. DV. Dos de los tres socios del Gobierno Vasco, EA y EB, coincidieron en señalar que la huelga general convocada por la izquierda abertzale para el próximo jueves para protestar por la muerte de los dos presos vinculados a ETA, aunque «legítima», no ayudara al proceso de pacificación ya que generará «crispación y tensión».
A preguntas de los periodistas, el secretario general de EA, Unai Ziarreta, que compareció en rueda de prensa para analizar al Ley del Suelo, defendió el derecho de todos los colectivos a convocar huelgas, si bien, consideró que «quizás, no sea lo más adecuado» porque, en su opinión, «servirá para aumentar la tensión y la crispación».
A juicio de Ziarreta, los acontecimientos del fin de semana dotan de «cierto pesimismo el supuesto proceso de paz». No obstante, Ziarreta abogó por mantener ciertas «dosis de optimismo» y confianza en «superar los obstáculos», entre los cuales, citó la decisión judicial del Tribunal Supremo para que presos de ETA que iban a salir de forma inmediata no lo hagan. «Son circunstancias que no ayudan al proceso, pero seguimos siendo optimistas», dijo el dirigente de EA.
Permitir los homenajes
En cuanto a los incidentes del pasado fin de semana entre manifestantes y la Ertzaintza, el secretario general de EA, a diferencia del consejero de Interior, Javier Balza, recordó que su formación política es partidaria de permitir los homenajes o actos de la izquierda abertzale ya que, en su opinión, su negativa o prohibición «genera más tensión». La actitud de EA es similar a la que defendió ante el acto que Batasuna organizó en el Bilbao Exhibition Center, y a la que, pese a estar prohibida por el Departamento de Interior, asistieron varios miembros y representantes de Eusko Alkartasuna.
Las declaraciones de Ziarreta se produjeron minutos antes de que EHAK exigiera al lehendakari el cese del consejero Balza por considerarlo un «obstáculo» para el proceso de paz y tres días antes de una convocatoria de huelga general convocada por la izquierda abertzale. En este sentido, Ziarreta consideró que algunas de las imágenes de la Ertzaintza disolviendo la manifestación eran «impactantes», si bien, reconoció que «seguramente no serán todas y habrá otras de ertzainas pidiendo de una manera normal la disolución». En ese mismo contexto, el dirigente de EA justificó la actitud de la Policía vasca al afirmar que «una vez que se producen las algaradas y los disturbios, la obligación de la Ertzaintza es actuar, y no tenemos nada que decir en ese sentido».
Por su parte, el portavoz de Ezker Batua, Mikel Arana, reconoció, que aunque «legítima», la huelga general realizada por la izquierda abertzale es «contraria al proceso de paz y al diálogo democrático porque alimenta la crispación y el enfrentamiento» por lo que hizo un llamamiento a la responsabilidad de todos los agentes implicados, a los que instó a «evitar propuestas que alteren la convivencia».