ZARAUTZ. DV. Impotencia y rabia es lo que sienten técnicos y jugadores del C.D. Zarautz de categorìa Preferente por las calamidades arbitrales que están padeciendo. Si hace dos semanas eran expulsados de forma más que dudosa en Trintxerpe Ruiz y Zubielki, en esta ocasión se iban a la caseta antes de tiempo Iñaxio Grijalba, Carlos Fernández y Mikel Olano, en un partido de guante blanco donde apenas hubo entradas feas, pero que el árbitro se complicó la vida él solito.
Los hernaniarras se adelantaron a la media hora en una jugada de suerte y a raíz de ello el Zarautz jugó más con el corazón que con la cabeza. Manterola estableció el empate en el minuto 51 aprovechándose de un malentendido entre portero y defensa visitante, pero la expulsión de Grijalba en el minuto 53 cortó de cuajó la reacción local.
A los jugadores les molestó sobre todo la actitud del colegiado y el colmo fue la expulsión de Olano en una jugada donde fue claramente agarrado en las postrimerías del partido. Lo que pudo ser penalti y consiguiente victoria, el señor Haro lo convirtió en segunda tarjeta y expulsión ante la incredulidad general.