SAN SEBASTIÁN. DV. Los tejados de Gipuzkoa se llenarán en los próximos años de paneles solares para la producción de agua caliente. Las placas dejarán de ser algo exótico, para convertirse en un elemento habitual de nuestro paisaje. En el territorio se contabilizan 450 instalaciones solares, de las que 329 generan electricidad (fotovoltaicas) y 121 sirven para calentar agua (térmicas). La mayor parte de estos equipos se encuentran en edificios públicos (ayuntamientos, polideportivos, escuelas...) y en caseríos o viviendas unifamiliares. Estos datos, aportados por el Ente Vasco de la Energía (EVE), no contabilizan los existentes en las VPO.
La situación dará un vuelco radical a partir del viernes, cuando el Consejo de Ministros apruebe el Código Técnico de la Edificación (CTE). Esta norma obligará a instalar paneles solares que cubran entre el 30% y el 70% de las necesidades de agua caliente en los nuevos edificios que se construyan y en aquellos que se rehabiliten. El objetivo es reemplazar el uso de energías contaminantes por otras renovables.
El CTE también será de aplicación en Euskadi, aunque la vivienda es una competencia transferida. Desde la consejería se prefirió ayer no valorar el impacto de la norma, a la espera de la reunión que mantendrán hoy en Mérida los consejeros de Vivienda de las comunidades autónomas con la ministra María Antonia Trujillo. No obstante, se indicó que la instalación de paneles solares en los pisos de protección oficial «es ya un hecho y, por tanto, esta medida nos coge con los deberes hechos».
La norma impulsará un sector que se encuentra en mantillas en Gipuzkoa. En el territorio radican no más de una docena de instaladores de placas solares, empresas todas ellas pequeñas. No obstante, el sector de la calefacción lleva tiempo preparándose para la entrada en vigor de la CTE y cuenta con los medios para la colocación de estos equipos.
Ahorro del 60%
El aprovechamiento de la energía solar para calentar agua puede llegar a suponer un ahorro del 60% en el uso de combustibles fósiles, como el gasóleo o el gas natural.
El calor que se obtiene mediante estos sistemas tiene múltiples aplicaciones, como la generación de agua caliente, calefacción, climatización e incluso refrigeración en el caso de empresas.
La energía solar que ahora se consume en Gipuzkoa no pasa de ser simbólica, pero su desarrollo ha sido constante en los cinco últimos años. Según los datos del EVE, en nuestro territorio se ha pasado de disponer en 2001 de 125 instalaciones fotovoltaicas a 329 el año pasado. En el caso de las térmicas, en 2001 había 57 equipos en funcionamiento, ascendiendo a 121 el año pasado.
En el conjunto de la Comunidad Autónoma Vasca, la evolución del número de equipos, así como de la superficie colocada de solar térmica presenta una tendencia ascendente. A finales de 2005 se contabilizaban más de 300 instalaciones, con una superficie de 7.413 metros cuadrados.
En su mayor parte, las instalaciones de energía solar térmica producen agua caliente para viviendas unifamiliares, aunque actualmente se está extendiendo a geriátricos, polideportivos, piscinas y edificios de viviendas.
No obstante y pese a este esfuerzo, el aprovechamiento de las fuentes renovables en Euskadi (solar, eólica, biomasa e hidráulica) sigue siendo una gota en un océano, si se compara con el consumo general . El 39,3% de la energía proviene del petróleo; el 28,1% de la electricidad; el 22,25% del gas natural; el 4,2% de las renovables, y el 3% del coque y carbón.
El Gobierno Vasco quiere cambiar esta tendencia, debido a la extrema dependencia de nuestro suministro del exterior y a la prevalencia de los combustibles fósiles, con el consiguiente impacto medioambiental.
El Ejecutivo autónomo prevé que para 2012 el 12% de la energía consumida en Euskadi provenga de fuentes renovables. En el 2010 se quieren alcanzar 10,7 MWp en potencia fotovoltaica (0,5 MWp en instalaciones aisladas de la red y 10,2 MWp en conexiones a red), y 152.000 m2 en energía solar térmica. Las inversiones totales asociadas a los equipos solares previstas para el período 2001-2010 son de 135 millones de euros.