SAN SEBASTIÁN. DV. Dos presuntos miembros de ETA asaltaron ayer a una pareja de gendarmes al sur de Cahors, en el departamento de Lot, y les robaron las armas y los uniformes, según señalaron fuentes policiales francesas. Los atacantes se identificaron como miembros de la organización terrorista y luego se dieron a la fuga.
El asalto tuvo lugar durante la mañana, cuando una pareja de gendarmes de la Dirección General de Armamento, una unidad especial de la Gendarmería, percibió algo sospechoso en un 'Opel Zafira' de color gris que circulaba por una carretera local al sur de Cahors. Los agentes se acercaron al vehículo y descendieron de su coche patrulla con la intención de solicitar la documentación a los dos ocupantes del automóvil.
Según las primeras versiones, en cuanto los gendarmes se acercaron al vehículo, las dos personas que se encontraban en su interior les encañonaron y les obligaron a tumbarse en el suelo. Fue en ese momento cuando sustrajeron las pistolas a los agentes. Uno de los asaltantes, asimismo, se introdujo en el coche policial y se apoderó del subfusil reglamentario.
Al parecer, los etarras obligaron entonces a los dos gendarmes a subir a su coche y les ataron con sus propias esposas. Después, los terroristas condujeron por un camino rural hasta acercarse a una granja abandonada situada cerca de Cahors. En ese lugar, los etarras bajaron a los policías del vehículo y, a punta de pistola, les hicieron caminar hasta un árbol, donde les ataron. Antes, les despojaron de sus uniformes y les dejaron vestidos únicamente con sus calzoncillos.
Distintas fuentes señalaron ayer que, en ese momento, se produjo un diálogo entre los asaltantes y sus víctimas. Los policías preguntaron a sus secuestradores si eran miembros de ETA, a lo que estos respondieron que sí en un perfecto francés. Los activistas explicaron entonces a los dos agentes que no tenían nada contra ellos, que su intención no era causarles ningún daño y que les iban a respetar la vida. Seguidamente, los dos supuestos miembros de la banda regresaron al 'Opel Zafira' y se alejaron del escenario. Los dos agentes no fueron descubiertos hasta primeras horas de la tarde, aunque al cierre de esta edición existían versiones contradictorias sobre cómo se produjo su localización.
El hallazgo de los gendarmes puso en marcha un operativo especial en todo el sur de Francia para intentar localizar a los autoconfesados etarras. El Ministerio de Interior galo activó el 'plan Epervier'.
Sangre fría
Distintas fuentes destacaron que los dos asaltantes actuaron con bastante sangre fría, lo que hace suponer que no se trata de pistoleros jóvenes e inexpertos -que habitualmente se dan a la fuga-, sino más bien de terroristas veteranos. Cahors, la zona donde se produjo el incidente, es un área importante de la retaguardia de ETA.