«A las 12.30 de la noche el termómetro marcaba 9 grados y dos horas más tarde, sólo 0». Así lo aseguraba ayer Bernar Otamendi, que había pasado toda la noche trabajando con su máquina quitanieves en la A-15. El camionero de la empresa Transogui Cooperativa comentaba que, después de que cayesen los primeros copos, «no ha parado hasta las 8 de la mañana». El vecino de Orendain se mostraba sorprendido por el cambio repentino de temperatura que se produjo en torno a las 2.30 de la mañana y la cantidad de nieve caída. «Comenzó a cuajar enseguida y no hemos podido parar en toda la noche» aseguraba. Como él, el resto de compañeros subieron a la A-15 la tarde del sábado: «Nos avisaron para que nos incorporásemos porque estaba anunciado que nevaría a nivel del mar. Por la tarde montamos las palas en nuestros camiones». Ayer, Bernar continuaba en Pagozelay. «Hemos estado tranquilos durante todo el día, pero justo cuando ha empezado el partido de pelota nos han avisado para que echásemos más sal porque la previsión indica que va a seguir nevando».
Las bajas temperaturas también eran motivo de sorpresa en Aralar. «Esta noche ha nevado bastante pero ahora hace mucho frío. Va a caer una buena helada», aseguraba Joaquín Zufiaurre desde Guardetxe ayer por la tarde, momentos después de que una máquina quitanieve le hubiese abierto la carretera hasta Lekunberri. «Ha cuajado unos 25-30 centímetros en unas pocas horas, porque ayer llovía mucho, pero no nevó nada».
La nieve caída la madrugada del domingo hizo que muchas familias se acercaran a Aralar, Gorriti... Los hermanos Markel y Lander Sola, vecinos del barrio donostiarra de Altza, aprovecharon también la ocasión para jugar con la nieve.