VITORIA. El Gobierno Vasco considera «urgente e inaplazable» que el Ministerio de Interior modifique la estrategia penitenciaria de dispersión geográfica que aplica a los presos de ETA, e impulse otra nueva orientada a la «reinserción y redención de penas». El Ejecutivo de Ibarretxe realizó ayer este emplazamiento al conocer la muerte del presunto colaborador de ETA Roberto Sainz Olmos en la prisión de Aranjuez.
La portavoz del Gobierno Vasco, Miren Azkarate, ofreció una rueda de prensa urgente poco después de conocerse la noticia del fallecimiento de Sainz para expresar su «condolencia y profundo pesar a su familia y amigos, y a la sociedad vasca en general». La responsable del Ejecutivo autónomo subrayó, tal y como hizo el pasado martes en relación con la muerte del preso de ETA Igor Angulo, que ninguna política penitenciaria puede «estar orgullosa» de que los reclusos mueran en las cárceles.
«Por lo tanto -añadió-, es urgente, necesario e inaplazable que se modifique la política penitenciaria y se tomen las medidas para reconducirla hacia lo que nunca debió dejar de ser: una política dirigida a la reinserción y la redención de penas».
Azkarate sostuvo que la polémica vivida en relación al caso del preso de ETA Henri Parot y la decisión del Tribunal Supremo de cambiar los mecanismos de redención de penas para evitar la puesta en libertad de los reclusos de la organización terrorista antes de que cumplan su condena «se muestra todavía más descarnada si cabe» al tener noticia de la muerte de Angulo, primero, y de la de Sainz, ayer.
Decidir el futuro
El Ejecutivo de Ibarretxe considera que el fallecimiento de estos dos presos pone también en evidencia la necesidad urgente de que ETA tome la decisión de abandonar el ejercicio de «cualquier tipo de violencia. Tiene que dejar de extorsionar, de amenazar y de intimidar a esta sociedad para que se pueda abrir otro periodo. Queremos que ETA nos deje decidir nuestro futuro en paz y en libertad», señaló Azkarate.
Para la portavoz del Gobierno Vasco, «los cambios en la política penitenciaria y la decisión de ETA, que es la clave para que se produzcan los movimientos que se tienen que producir, tienen que ser una realidad ya. No tiene sentido continuar con la secuencia de ETA poniendo bombas, la kale borroka recrudeciéndose, dos presos muertos... Esto tiene que terminar y tiene que terminar ya».
Azkarate lanzó un llamamiento a «la serenidad» de la sociedad vasca para que los ciudadanos «mantengan la cabeza fría» y exijan con firmeza a «quienes tienen capacidad de decisión que tomen las medidas necesarias para que desaparezcan los obstáculos que impiden avanzar de forma decidida hacia un futuro de paz, normalización y reconciliación».
Las palabras de Azkarate fueron criticadas por el secretario general del PP vasco, Carmelo Barrio, quien denunció la «obsesión desmedida» del Gobierno Vasco por mantener la «equidistancia entre verdugos y víctimas, y por seguir lanzando el mensaje de que no debe haber una derrota definitiva de ETA». AGENCIAS