OÑATI. DV. El accidentado regreso de unas vacaciones en Egipto de las que han disfrutado tres amigas íntimas es el punto de partida del nuevo espectáculo que Pok Produkzioak pone en escena,en su versión en euskera, hoy a las 22.30 horas en Santa Ana Antzokia con el título de 'Ongi ibili'dentro de los actos programados con motivo del Día Internacional de la Mujer.
Esta producción que lleva al escenario un texto escrito por la propia directora, Aitzpea Goenaga, parte de un pequeño percance en el que se ven envueltas las tres amigas. A su regreso de vacaciones, las tres mujeres pierden un enlace de avión que les obliga a tomar otro vuelo rumbo a Burdeos para desde ese punto regresar a sus domicilios.
El destino, sin embargo, les deparará una pequeña sorpresa y tras tomar un taxi de dudosa legalidad, verán cómo el conductor se extravía y las tres pasajeras y el taxista van a parar al fondo de un espeso y frío bosque, donde el coche sufrirá una avería. Sin saber dónde están, ni a dónde pueden dirigirse, y con un teléfono móvil que al de poco deja de funcionar, las tres mujeres, llevadas por la libertad que concede la proximidad y el conocimiento mutuo, comienzan a lanzarse reproches unas a las otras.
Situaciones extremas
Jone, Ane y Maitane, personajes que encarnan Loli Astoreka, Olatz Beobide y Miren Gojenola, pertenecen a una generación de mediana edad, que está a caballo entre los cuidados que deben dar tanto a los mayores como a los jóvenes y que están en esa edad en la que renuncian a la maternidad por una exigencia personal en lo referente al éxito laboral.
Son mujeres que han alcanzado el éxito profesional y que necesitan otras alternativas a su modo de vida, aunque la propia autora reconoce que «en principio no se dan más que algunos datos de las protagonistas», sus respectivas personalidades se van desvelando a medida que se desarrolla el espectáculo.
El contrapunto a los tres personajes femeninos lo pone el taxista magrebí que conducía el vehículo y cuya presencia pasa, de resultar inquietante a convertirse en objeto del deseo. La presencia de este personaje que encarna Edi Naudó, deja entrever que «en ciertos momentos de tensión pueden originarse situaciones de racismo, lo que nos hace reflexionar sobre la dirección que está tomando la sociedad actual».
Esa cuestión lleva a Goenaga a apuntar que otra de las posibilidades que ofrece el texto es la de poder leer entre líneas y «generar la reflexión del público en torno a lo que no se dice en la obra». Además, deja entrever «hasta dónde pueden llegar las mujeres ante una situación límite», así como «hasta dónde podemos llegar cada uno de nosotros para conseguir nuestra supervivencia».
Ongi ibili es un espectáculo que resulta muy cercano en el tiempo y que «además de adentrarnos en el universo femenino puede resultar agradable para el público masculino, porque les puede parecer que están espiando lo que hacen las tres amigas que protagonizan la representación», sostiene Beobide.