BAYONA. DV. La Audiencia departamental de las Landas, en Mont de Marsan, acogió ayer por la tarde la primera sesión del juicio contra Christophe Fauviau, un padre de familia que durante años vertió droga en el agua de los adversarios de sus hijos en las pistas de tenis, durante los torneos en los que se enfrentaban. Fauviau, para el que el fiscal pedirá 20 años de prisión, está siendo procesado por administración de sustancias nocivas, con premeditación y con resultado de muerte involuntaria.
Su práctica finalizó con el fatal desenlace de la muerte de un joven de 25 años que disputó un partido frente al hijo del acusado. El joven sufrió un accidente de circulación, tras dormirse en el volante, debido a la ingesta de la droga durante dicho partido.
Los hechos que se juzgan tuvieron lugar entre los años 2000 y 2003, ya que los delitos anteriores han prescrito. Durante esos años, al menos 27 jóvenes, uno de ellos originario de San Juan de Luz, y el resto de Las Landas y del Bearn, y la mayoría de ellos menores de edad, fueron víctimas de ingesta involuntaria de Temesta, un fármaco cuyas propiedades comunes son ansiolíticas y sedantes.
El objetivo de este militar retirado era facilitar el ascenso deportivo de su hijo de 15 años, y sobre todo de su hija de 13, gran promesa del tenis juvenil francés. La presencia de la droga en el agua de sus rivales hacía que estos desfallecieran a mitad de partido.
El acusado reconoció los hechos durante la primera sesión del juicio, que se prolongará hasta el 10 de marzo.