 La autovía que une Beasain con Zumarraga cuenta con tramos en los que se han instalado pantallas antirruido. [JOSE MARI LÓPEZ]
|
|
Imprimir Enviar |
|
| DISPOSITIVOS ANTI RUIDO |
Pantallas vegetales: Las plantaciones de unas pocas filas de árboles junto a la carretera son poco eficaces. Se necesita una anchura de 50 metros de bosque de pino denso para lograr una reducción de dos a tres decibelios.
Diques de tierra: La carretera se convierte en una especie de trinchera rodeada a ambos lados por montículos. Es una de las mejores soluciones pero requiere mucho espacio para su puesta en marcha, lo que puede encarecer la partida destinada a expropiaciones. La integración paisajística es óptima en la medida en que hace posible la revegetación de las colinas.
Pantallas acústicas: Es la solución más conocida contra la contaminación acústica. Las pantallas pueden adaptar numerosas formas y emplear diversos materiales: elementos metálicos, hormigón, madera, vidrio, materiales plásticos, materiales cerámicos y materiales absorbentes (lana mineral, fibra de vidrio). Su coste suele estar entre 100 y 160 euros el metro cuadrado. Su eficacia está directamente relacionada con la proximidad a la fuente del ruido. Es decir, es más eficaz cuanto más cerca está de la carretera.
Cubriciones: Se trata de la mejor alternativa desde el punto de vista de la eficacia anti ruido. Otra cosa es que su elevado coste la haga inviable la mayor parte de las veces. De todas formas, existen soluciones de cubrición parcial o total mediante elementos ligeros similares a los empleados en las pantallas acústicas (paneles modulares, enrejados de baffles, cubiertas translúcidas o transparentes..).
Juntas de viaductos: Hay una serie de dispositivos específicos para reducir el ruido que se produce al paso de un vehículo por juntas de dilatación de viaductos y obras de fábrica.
Tratamientos absorbentes: Aumentan el grado de absorción acústica de muros, paredes de trincheras o bocas de túneles. |
|
|
|
|
|
|

|
SAN SEBASTIÁN. DV. Pantallas acústicas, vegetales, juntas absorbentes, cubriciones... Estos elementos irán poblando en los próximos años las carreteras guipuzcoanas. ¿El objetivo? Silenciar el ruido que provoca el tráfico y mitigar la afección que provoca en los vecinos de las viviendas más cercanas a la red viaria. La Diputación ha encargado la elaboración de un estudio que posibilitará la puesta en marcha de un sistema de gestión de ruidos en las zonas que soportan el paso de un mayor número de vehículos, tal y como exige una directiva europea contra la contaminación acústica y la Ley del Ruido. En total, esta decisión influirá a 172 kilómetros de las principales vías, entre las que se encuentran la autopista A-8 y la N-I.
Las nuevas carreteras que se están construyendo en el territorio histórico ya contemplan un tratamiento antirruido específico. Así, en puntos concretos de la autovía Beasain-Zumarraga se han instalado pantallas antirruido. La autovía del Urumea o el segundo cinturón de Donostia incorporan también medidas para reducir el desagradable sonido del tráfico rodado.
En los grandes ejes viarios ya existentes, el problema del ruido se ha acentuado en los últimos años, tal y como reconoció ayer el diputado para las Infraestructuras Viarias, Javier Zuriarrain, quien apuntó al incremento sustancial del tráfico, especialmente de vehículos pesados, y a la proliferación de nuevas edificaciones construidas en las proximidades de las carreteras como principales causantes del agravamiento de las molestias. Si bien este fenómeno afecta directamente a Gipuzkoa, es común a todas las sociedades desarrolladas. Por ello, la Unión Europea estableció un calendario obligatorio que deberán cumplir las instituciones competentes. En el caso de la Diputación, los plazos se están cumpliendo con holgura. Según la UE, antes del 30 de junio de 2007 se deberán elaborar y aprobar los mapas estratégicos de ruido de todos los grandes ejes viarios cuyo tráfico supere los 6 millones de vehículos al año. Según anunció Zuriarrain, el Gobierno Vasco tiene «prácticamente terminados» estos mapas que servirán de base para poner en marcha el programa foral de actuaciones.
Para el 2008
En total, Gipuzkoa cuenta con 172 kilómetros susceptibles de incumplir los límites de ruido permitidos. Entre ellos se encuentran las vías principales como la N-I y sus 70 kilómetros o la A-8, que une los 65 kilómetros que separan Eibar de Irún. También soportan un tráfico muy denso la N-634 (Donostia-Eibar), N-638 (Hondarribia-aeropuerto), GI-131 (Andoain-Donostia), GI-627 (Eibar-Arlaban), GI-632 (Beasain-Kanpazar) y GI-2132 (Oiartzun-Rekalde).
El calendario marcado por la UE fija el 18 de julio de 2008 como fecha límite para elaborar planes de actuación en los lugares próximos a estas carreteras. El estudio que acaba de encargar la Diputación, al que se han destinado 176.320 euros, supone el arranque de la puesta en marcha del sistema de gestión de ruidos, que tras analizar la situación actual y establecer los objetivos de disminución de niveles sonoros en los diversos escenarios establecerá un plan de acción y el orden de prioridad de las zonas más afectadas. Además, contemplará las medidas correctoras más idóneas. Entre ellas estarán a buen seguro las pantallas antirruido, las más habituales y que son capaces de absorber hasta 18 decibelios si están colocadas en condiciones óptimas, lo cual no siempre es posible debido a la orografía. Los expertos estiman que bajar tres decibelios reduce a la mitad la sensación de ruido.