BILBAO. La falta de aviso de ETA impidió en la noche del lunes desalojar a los vecinos de un bloque de 24 viviendas situado sobre el Juzgado de Paz de Mungia , donde ETA hizo estallar una bomba cargada con cinco kilos de amosal. Esta circunstancia puso en riesgo a los residentes de las casas cercanas al lugar de la explosión. La onda expansiva hirió de carácter leve a dos agentes -un ertzaina y un municipal- y provocó cuantiosos daños materiales en el edificio judicial, que deberá trasladar su actividad a otro local.
El alcalde de Mungia, Jose Antonio Torrontegi (PNV), aseguró que el atentado «podría haber ocasionado una tragedia mayor», ya que, según dijo, no hubo ningún aviso «por lo que no hubo tiempo de acordonar la zona». En declaraciones a Radio Euskadi, Torrontegi, explicó que una chica pasó por donde estaba la mochila y al verla avisó al Ayuntamiento, desde donde llamaron a la Ertzaintza. Según indicó, el artefacto, con un papel en el que se leía «peligro bomba», explosionó 20 minutos más tarde.
Un ertzaina sufrió heridas en la cabeza y tuvo que ser evacuado al Hospital de Cruces, donde tras permanecer en observación toda la noche, fue dado de alta ayer por la mañana sin que, al parecer, vaya a tener secuelas. Otro agente de la Policía local que participaba en las labores de acordonamiento sufrió un corte en una pierna, aunque acudió por su propios medios al ambulatorio de la localidad vizcaína para ser atendido de sus lesiones.
Ninguno de los vecinos resultó herido aunque la onda expansiva provocó la rotura de cristales y persianas, y afectó a las fachadas y los portales de las viviendas más próximas. El Juzgado de Paz, por su parte, registró importantes daños materiales que han obligado a cerrar las instalaciones y trasladar la actividad a otro edificio. Pese a todo, el archivo no se ha visto afectado.
Los primeros resultados de la investigación de los artificieros de la Ertzaintza señalan que el mochila contenía cinco kilos amosal, con un mecanismo de activación mediante temporizador.
Los partidos condenaron el ataque terrorista que fue rechazado por un centenar de vecinos de Mungia en una concentración que se celebró ayer ante los juzgados. Los partidos del Ayuntamiento de Mungia advirtieron que «mañana puede ser muy tarde» para que ETA adopte la decisión de abandonar las armas. AGENCIAS