VITORIA. DV. El Gobierno Vasco achacó sólo a la «casualidad y al azar» que el atentado perpetrado por ETA en los juzgados de la localidad vizcaína de Munguía no ocasionara un balance «más trágico» que las heridas leves ocasionadas a un ertzaina y un policía municipal. A través de la portavoz del Ejecutivo Vasco, Miren Azkarate, el Gabinete de Ibarretxe mostró su repulsa y condena al atentado con bomba de ETA sin que, una vez más, se produjera una llamada de alerta avisando del explosivo como ya sucediera el pasado sábado en el atentado contra un cajero del BBV en Vitoria en el que también resultó herido un matrimonio.
En el comunicado hecho público por Azkarate tras el habitual Consejo de Gobierno de los martes, se pone de manifiesto la contradicción de que, por una parte, ETA haya incrementando sus acciones terroristas en las últimas semanas mientras que en sus comunicados se congratula de que se ha abierto un nuevo tiempo de esperanza y, a la vez señala que no renuncia a la violencia, al chantaje y a la extorsión.
Al igual que la semana pasada, el Gobierno Vasco reiteró ayer que ese no es el camino para lograr la paz y la normalización política. «Así no se construye la paz ni se abren vías para buscar una solución», indicó Azkarate tras señalar que ETA ha puesto «su particular dosis de desilusión y desasosiego» ya que, tal y como indicó, «la bomba de ayer incrementa la confusión y la desconfianza en el conjunto de la sociedad». Asimismo, el Ejecutivo Vasco exige a ETA que deje «de una vez y para siempre la violencia y que permita a este país vivir y decidir en paz cómo desea que sea su futuro».
Política penitenciaria
El mismo comunicado, el Gobierno de Ibarretxe lamentó la muerte del preso de ETA Igor Angulo en la cárcel de Cuenca y aprovechó la ocasión para denunciar la actual política penintenciaria con los presos de ETA porque «incumple los derechos más básicos de las personas privadas de libertad».
A preguntas de los periodistas, Azkarate rechazó responsabilizar a la política penitenciaria del supuesto suicidio de Igor Angulo, si bien, el Ejecutivo Vasco reclamó el fin de la política de dispersión al tiempo que exigió que la política penitenciaria «se ajuste a ordenamiento jurídico, busque la reinserción y respete los derechos de los presos». Y es que el Gobierno Vasco entiende que la muerte de un preso en su celda «no es un síntoma positivo del régimen carcelario al que están sometidos los presos de ETA». También rechazó la actitud del hijo de Luis Portero, firscal asesnado por ETA, que ayer intentó brindar públicamente por la muerte de Angulo. «No es de recibo que quien representa a una asociación que lleva el nombre de Justicia y Dignidad celebre públicamente con una botella de sidra la muerte de otra persona», manifestó Azkarate que reiteró que la mayoría de la sociedad desea «buscar otros caminos en los que no exista violencia y tampoco se produzcan estos casos» .