SAN SEBASTIÁN. DV. Una bomba colocada por ETA hizo explosión minutos después de las nueve de ayer noche en las oficinas del Instituto Social de la Marina de Mutriku provocando únicamente daños materiales, según informó el Departamento de Interior. El atentado, el segundo que lleva a cabo ETA en menos de veinticuatro horas, se produjo media hora después de que la organización terrorista diera cuenta de colocación del artefacto mediante llamadas telefónicas efectuadas al diario Gara y a la Asociación de Ayuda en Carretera (DYA).
Las llamadas, efectuadas a las 20:30 horas, indicaban el lugar donde había sido colocado el artefacto y se mencionaba que haría explosión en media hora. Avisada la Ertzaintza, las patrullas llegaron a tiempo de establecer un cordón de seguridad y de desalojar las viviendas más cercanas.
Según comentó un vecino, «pudo producirse una masacre, ya que la mochila estaba junto a un nutrido grupo de personas que estaban observando cómo los arrantzales descargan el verdel capturado en el primer día de campaña. Fue la responsable de la Policía Municipal de la localidad quien les alertó de que se encontraban junto a una bomba y que abandonaran inmediatamente el lugar.
En una mochila
Los agentes vieron una mochila depositada junto a las oficinas del ISM, pero no tuvieron tiempo material de intentar su neutralización pues dos minutos después de las nueve de la noche se ha producido la deflagración. Ninguna persona resultó herida, aunque sí se registraron daños materiales. Resultaron afectados al menos la puerta de entrada, dos tabiques del interior del inmueble, así como un falso techo y el ascensor.
El Instituto Social de la Marina, -organismo dependiente de la Administración central que se encarga de la gestión de las pensiones y otros servicios sociales de los trabajadores del mar-, se encuentra en la primera planta de un edificio en cuyos bajos está la sede del club de remo de la localidad. En la entreplanta existen unos locales cedidos hace un año al Ayuntamiento, mientras que en el piso superior de donde se encuentra el ISM, se ubica la sociedad Arkugain, el hogar de los marineros jubilados.
La parte del local dañada había sido reformada recientemente. Afortunadamente la deflagración no afectó a una zona cercana al ascensor en la que había almacenados seis botellas de propano y unas tres toneladas de troncos para el fuego de la sociedad de los arrantzales retirados.
La Policía vasca continuará hoy con la búsqueda de pruebas y con el análisis de los restos para determinar qué tipo de artefacto emplearon los terroristas. Según las primeras estimaciones, el paquete podría contener alrededor de dos kilos de explosivo.
Fuentes de la lucha antiterrorista sospechan de que el comunicante que alertó de este atentado podría ser el mismo que hizo la última llamada de un aviso de bomba en nombre de ETA el pasado día 22, cuando explotó una bomba en la empresa bilbaína de embalajes Barrenechea Goiri y Cía, que causó importantes daños materiales.
Condena del alcalde
El alcalde de Mutriku , Estanis Oxinalde, condenó el atentado a la vez que se felicitó porque no se hubieran producido heridos. El primer edil señaló que «los primeros indicios señalan que la bomba ha sido de baja intensidad» y confirmó que la corporación celebrará en los próximos días un pleno extraordinario para condenar los hechos.
Además, destacó el «hartazgo» de los vecinos y de forma gráfica apuntó que algunos de los congregados en la zona del atentado «se están agarrando la cabeza preguntándose qué razón hay para este atentado y para ensañarse contra un edificio tan emblemático de Mutriku».
Este es el segundo atentado en menos de veinticuatro horas, ya que a las once de la noche del lunes otra bomba colocada junto al Juzgado de Paz de Mungía ocasionó heridas a un agente de la Ertzaintza y a un policía municipal. En esa ocasión no hubo llamada previa de advertencia. La bomba de anoche eleva a doce los atentados perpetrados por ETA en lo que va de año, el último el lunes en Mungia.
Tanto el Gobierno como partidos políticos condenaron el atentado de ETA en Mutriku.