La plantilla del Madrid completó ayer su primer entrenamiento tras la dimisión de Florentino Pérez, sin once internacionales: Casillas, Míchel Salgado, Sergio Ramos, Gravesen, Zidane, Beckham, Diogo, Cicinho, Roberto Carlos, Robinho y Ronaldo, todos con sus respectivas selecciones, y con el respaldo de la afición que aplaudió e insultó por igual a los jugadores.
A las 18.00 horas, los jugadores saltaron al habitual campo de entrenamiento de Valdebebas entre los aplausos y la ovación de cerca de 125 aficionados.
El enfado de los aficionados, una amplia mayoría llegada desde Toledo y pertenecientes a una escuela de fútbol, llegó cuando López Caro prolongó el entrenamiento con un partido a mitad de campo, en la zona más alejada de la grada donde pueden acceder los seguidores madridistas. Fue el momento en el que se escucharon con claridad gritos e insultos a los jugadores y la petición a López Caro de que los trate con mano dura. «Vividores, mujeriegos, peseteros» se oía desde la grada. «Entrenador pónles a picar en las obras. Dales un pico y una pala para que vean lo que es trabajar de verdad», se escuchó.