WELLINGTON. El ABN Amro 1 holandés, al mando del neozelandés Mike Sanderson, está empleando toda su potencia al frente de la cuarta etapa de la Volvo Ocean Race entre Wellington y Río de Janeiro ante los ataque del Pirates y el Movistar, que no ceden en su persecución cuando están a unas 1.100 millas (2.038 Km.) al Oeste del Cabo de Hornos, meta volante de la etapa.
Aunque el viento del Noroeste cayó en intensidad a última hora de la tarde de ayer y pasó de 24 nudos a sólo 15, el ABN Amro 1 evitó el ataque de sus rivales desde el Norte para irse más al Sur. En diez horas había descendido unos 60 kilómetros y la subida del viento, que ya soplaba de nuevo a veinte nudos (unos 37 kilómetros hora) provocó que la velocidad de los holandeses les permitiese ganar unas diez millas más con respecto a Pirates y quince más con relación al Movistar. EFE