LASARTE-ORIA. DV. A pesar de estar alejados de los ruedos, en la sede social de la peña taurina Palomo Linares se escucharon numerosos olés. Y es que este pasado fin de semana los socios y simpatizantes celebraron una jornada especial en la que no faltaron capotes, grandes figuras, galardones y una extenso debate en torno a la tauromaquia.
El nuevo presidente de la Unión Taurina Guipuzcoana, Miguel Tellería, presentó el evento y a continuación, se ofreció la conferencia del socio de la peña taurina Paco Apaolaza, Jesús Ferro, quien disertó sobre diferentes aspectos de este arte, centrando su discurso en dos figuras, Manolete y José Tomás.
Ferro explicó que el vídeo que proyectó lo confeccionó «con motivo del centenario de la plaza de toros de Azpeitia». Citó variadas definiciones del toreo y aseguró que hay que «coordinar tres sistemas: la posición del toro, del torero y de la muleta. Otros aspectos importantes a tener en consideración son «la altura de la muleta, la posición, la colocación frente al toro, el recorrido del pase, el poder o la prontitud».
Para Ferro, la «capacidad de ligar los pases da emoción a los toros. «Manolete y José Tomás están separados por 50 años pero unidos por la tauromaquia», matizó. Asimismo, citó a algunos «periodistas que dicen que donde algunos ponen el trapo, José Tomás pone la piel».
En el vídeo se calificó a «Manolete como un torero excepcional» por la «quietud de piernas, el juego de brazos y el ceñimiento al toro». En concreto «las manoletinas y el toreo en redondo fue el gran hallazgo de Manolete».
Ferro dijo que «él acortó la trayectoria del toro manteniéndola casi pegada a la cadera, utiliza su propia cintura mientras él se mantiene erguido. Por su parte, José Tomás nos demostró el relevo manoletista. Trae al toro con la mano izquierda y cambia la trayectoria natural para llevarle hasta el infinito».
Entre las hazañas más grandes del diestro, ya retirado, recordó «en de la plaza de toros de Las Ventas en marzo de 1995 y la Feria de San Isidro de 1999».
Los aficionados taurinos se deleitaron con imágenes de ambas figuras y se escucharon numerosos olés y comentarios ensalzando que «ya no quedan toreros de su talla».
Y al final, una cena
Una vez finalizada la conferencia y la entrega de la insignia a Cándico Pecharromán, los asistentes se reunieron en una cena y la velada se prolongó hasta bien entrada la noche.
Entre los asistentes destacar, además, al asesor taurino Eduardo López de Gauna; la secretaria de la Unión Taurina Guipuzcoana, Isabel Martiarena; el tesorero de dicha entidad, Delfín Coob, y los miembros de peñas taurinas Jose Luis Villoslada y Vicente Idigoras, entre otros.