IRUN. DV. Ante la nota emitida por el Ayuntamiento de Irun en la que se denunciaban actitudes hostiles y amenazas hacia miembros de la Corporación, el colectivo de trabajadoras de la limpieza en huelga manifestaba ayer que «es absolutamente falso que nosotras, trabajadoras de la limpieza, hayamos amenazado a miembro alguno de esta Corporación». Creen que resulta «un despropósito acusar a un humilde grupo de mujeres, no precisamente todas jóvenes, de algo tan grave, mucho más en un país donde la palabra 'amenaza' dirigida a cargos políticos, posee connotaciones que a nadie se le escapan. Ojalá que la mayor amenaza que tuvieran que soportar fuera la de unas señoras armadas con fregonas y escobas», sentenciaban.
Aclaraban también que se han usado «medios legales (concentración, manifestación...) para mostrar malestar y frustración» por la ausencia de avances en su situación, pero sólo admiten traducir «puntualmente» ese 'malestar' como 'hostilidad' «en su acepción del diccionario referida textualmente a molestar a alguien, aún levemente, pero con insistencia».
El colectivo invitaba a los concejales a perder «toda esperanza» en cuanto a «salir de rositas» de este conflicto de «doble escala salarial para un mismo trabajo propugnada por los propios ediles». Finalizaron asegurando que mientras no afronten su «responsabilidad en este tema, que es máxima, seguiremos utilizando con insistencia todos los medios legales a nuestro alcance para que sigan sintiéndose molestos».