BERGARA. DV. Después de cinco días de actividad y protagonismo las máscaras, maquillajes, disfraces y complementos han regresado a los cajones. El Carnaval dejó las últimas imágenes la tarde y noche de ayer con el tercer desfile escolar, los grupos de niños y mayores transformados en cualquier personaje.
Un nutrido grupo de escolares de San Martín Agirre Herri Eskola mostraron la tarde del martes desde la escuela hasta el centro todo una colección de disfraces. Brigada de bomberos para abrir la marcha, artistas de la paleta, cocineros, asistentes de quirófanos, aizkolaris y las selecciones deportivas completaban la vistoso y alegre formación. Se detuvieron en Matxiategi, Frontón y Plaza para ofrecer sus bailes, y a las 16.30 ya habían regresado al centro escolar.
Fueron los primeros en dar colorido al municipio que recibió en los alrededores de Plaza a los grupos de adultos con los más variados trajes y maquillajes, y a una infinidad de chavales travestidos.
La txaranga de Musika Eskola puso el ritmo a la tarde con sus piezas y buen humor, mientras en la Plaza un Dj invitaba al movimiento para olvidar el frío.
Sin Sardina para quemar desde hace dos años, el broche a los carnavales llegó con los ritmos de Deabru Beltzak. Mucha percusión y pirotecnia que en compañía de la oscuridad pusieron un animado cierre a las fiestas.