Lunes, 27 de febrero de 2006
 Webmail    Alertas   Boletines     Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES

EDICIÓN IMPRESA
INVENTO MALIGNO
Blasfemias
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Tele 5 se ha metido en un lío por la emisión de un vídeo denigratorio de la figura de Jesucristo en un programa emitido en horario infantil. Sucedió el sábado 18 de febrero. El programa era ese mixto de zapeo llamado Visto y no visto. La hora, entre once y doce de la mañana. El contenido, una parodia con bastante mala uva de diferentes aspectos de la iconografía cristiana, parodia simplemente chabacana para los neutrales y sin duda ofensiva para los creyentes. El episodio había sido silenciado, pero ahora se convierte en noticia porque hay asociaciones que se han propuesto llevar a los tribunales a los responsables del canal. En este caso hay tres problemas al mismo tiempo. Uno atañe al perfil de los programas de zapeo: aquí tenemos dicho que los «programas batidora» son bastante reprobables, porque se limitan a una acumulación de imágenes impactantes sin más criterio que lo llamativo, lo violento o lo escandaloso. El segundo problema es el del horario infantil: por mucho código que hayan firmado, la realidad es que todos los canales españoles violan sistemáticamente el horario protegido y parecen incapaces de hacer televisión adaptándose a las exigencias y necesidades de ese público. Y el tercer problema es el verdadero fondo del asunto: en materia religiosa, la frontera entre la sátira y la blasfemia es delgada como un hilo de alambre, y los canales deberían llevar cuidado cuando dan vía libre a los funámbulos. Como todo esto ocurre después del «caso Mahoma», el episodio cobra unos colores mucho más intensos. Una cuestión de principio: no hay un «derecho a la blasfemia»; ni contra el Islam ni contra ninguna otra religión. Hay un derecho a la crítica y la parodia forma parte de él; pero la parodia, tiene su límite en conceptos como el honor, la dignidad, el respeto a las creencias, etc. No todo vale. De hecho, a nadie se le ocurriría en nuestros canales ridiculizar la Shoah o a Mahoma. Conviene que los que hacen comunicación reflexionen (reflexionemos). Porque a fecha de hoy, el único modo de que respeten tus creencias es reaccionar violentamente cuando alguien las pisa. Y eso, evidentemente, no puede ser la norma. Debería ser factible combinar el derecho a la crítica con el respeto a las creencias de la gente. Tele 5 sabrá resolver el conflicto. Pero, más allá de este caso, los canales tienen que tomarse en serio de una vez sus responsabilidades en el horario protegido. Después se quejan de que haya cada vez más gente que ve un enemigo en la televisión.



Vocento
Monitor de tráfico Bidegi Canal Meteo Webcam