La campaña, en sí, parte con la incertidumbre de las capturas que puedan producirse. Así, el inicio de la campaña hará que todos los puntos de mira se dirijan a comprobar el estado del recurso. «No sabemos lo que va a ocurrir ahora. El mar está lleno de incertidumbres. Marzo no es un mes de capturas de anchoa. Es en abril cuando tienen lugar las mejores faenas. Nosotros tenemos una cuota de 4.500 toneladas y si pescamos todo se demostrará que la biomasa ha aumentado y que Bruselas tiene que darnos un mayor suplemento de cuota», manifestó, el presidente de la Federación de Cofradías de Gipuzkoa, Jaime Tejedor. Entre los días, 4 de mayo al día 20 de mayo, los científicos llevarán a cabo nuevas evaluaciones, en las que certificarán si la situación del recurso obliga a permitir la pesca, otorgando nuevos suplementos de cuota, o si se encuentra mal con el cierre de la pesca. «Se tiene que demostrar de forma segura que hay anchoa y esto no lo sabremos hasta bien avanzada la primavera», aseguró Jaime Tejedor, subrayando que el objetivo es evitar que se repita la situación de la pasada campaña, cuando se cerró la pesquería a mitad de la costera por falta de anchoa.