VITORIA. DV. Quieren trabajar, poder montar su propia empresa o negocio, tomar parte en los consejos de administración y participar con voz y voto en organizaciones empresariales, como las Cámaras de Comercio o la patronal vasca, Confesbask, a través de sus propias asociaciones de empresarias.
Así, lo ha puesto de manifiesto la Federación de Empresarias, Directivas y Profesionales de Euskadi (FEDEP) en el I Congreso Nacional que ha reunido en Vitoria a un centenar de mujeres empresarias de distintas comunidades autónomas bajo el lema 'Proyectar, crear y construir en femenino'. Y es que, tal y como denuncian la presidenta de la Asociación de Mujeres Empresarias de Álava, AMPEA, Julia Liberal, ni la Ley de Igualdad aprobada hace un año en el Parlamento Vasco no ha servido para «facilitar» la incorporación de las empresarias vascas en Confebask, convirtiéndose en una de las únicas organizaciones empresariales del Estado que no admiten a las asociaciones de mujeres empresarias, una situación que ya ha sido expuesta al Ararteko.
De hecho, el artículo 25 de la ley señala que las Administraciones Públicas deberán promover una «presencia equilibrada» de mujeres y hombres en los órganos de dirección de las asociaciones y organizaciones profesionales, empresariales, de economía social, sindicales, políticas, culturales o de cualquier otra índole.
De igual manera, indica que no se podrá dar «ningún tipo de ayuda» a las asociaciones y organizaciones que discriminen por razón de sexo en su proceso de admisión o de funcionamiento, una apreciación que ha llevado a que desde la FEDEP se haya llegado a pedir que se ajusten las subvenciones al cumplimiento o el incumplimiento de las normas de paridad. Y es que aunque las mujeres representan el 33% del empresario vasco, éste peso no tiene un reflejo en los órganos decisorios empresariales como son los consejos de administración.
Sin embargo, no es éste el único problema que preocupa a las mujeres empresarias que, en la mayoría de los casos, son autónomas que dirigen una empresa unipersonal o de dimensiones muy pequeñas y que deben conciliar vida familiar y negocio con horarios laborales intensos y echando mano, en muchas ocasiones, de la ayuda de los familiares más cercanos.
Por estas circunstancias, las mujeres autónomas demandan que las instituciones instauren nuevas medidas conciliadoras que les permitan mejorar su calidad de vida como así lo ponen de manifiesto las representantes de distintas asociaciones de empresarias.
JULIA FERNÁNDEZ
Pta. de Asegi (Gipuzkoa)
«Es elocuente que en el consejo de MCC no haya una mujer»
Ostenta desde hace ocho años la presidencia de la Asociación de Empresarias de Gipuzkoa y aunque reconoce que en el sector jurídico donde ella desempeña su trabajo desde su despacho de abogados, la presencia de mujeres está muy implantada, en otros campos la representación femenina se ve relegada, sobre todo, en los órganos de dirección. «Es elocuente que en Mondragón Corporación Cooperativa no haya una sola mujer en el consejo directivo», señala Fernández que reconoce que no es algo puntual sino que es un reflejo de la situación que se da en el mundo empresarial, incluso en las cooperativas que tanto proliferan en Gipuzkoa.
Para la presidenta de Asegi, la implantación de cuotas femeninas en los consejos de administración por ley, tal y como ya han hecho en países como Noruega, puede ser una forma de que haya paridad dentro del empresariado «Si no se hace algo así es difícil que los que ostentan mayoritariamente las direcciones cedan cuotas de poder», señala Fernández. Si a este hecho se une el exceso de trabajo con jornadas de ocho o diez horas, a las que hay que añadir la dedicación a la asociación empresarial y las horas para la pareja, los hijos y el hogar, «no se si a la mujer le quedan fuerzas suficientes para luchar para acceder a ese puesto directivo».
Por todo ello, la presidenta de Asegi considera necesario el impulso y el apoyo de las administraciones a la hora de implantar medidas de conciliación como, por ejemplo, mejoras en la baja por maternidad ya que, en la actualidad, las autónomas tienen que coger las 16 semanas de baja sin poderlas compartir con su pareja. «¿Tenemos que cerrar durante todo ese tiempo nuestros negocios, nuestras empresas o nuestros despachos?», se pregunta Fernández al tiempo que recuerda que una gran parte de las socias de Asegi tiene una empresa de pequeño tamaño o, incluso unipersonal.
Las bonificaciones en la cuota de autónomas durante la duración de la baja es una de las soluciones planteadas por las empresarias vascas para equiparar su situación a las de las empleadas que, ya se está empezando a plantear en algunas comunidades autónomas como en Andalucía. «Si no hay una implicación de las entidades públicas para solucionar el tema de la baja maternal, las autónomas dificilmente podrán afrontar esta situación», destacó la presidenta de Asegi tras poner de manifiesto la contradicción de las administraciones que, por una parte, potencian el autoempleo y, por otra parte, lo hace «inviable» al no llevar aparejada otro tipo de medidas o recursos que permitan sustituirles, por ejemplo, al dar a luz.
LOLA BERMÚDEZ
Vpta. de la FAME (Andalucía)
«Las empresarias no pueden cogerse la baja maternal»
Casada y con dos hijos ya fuera del hogar familiar, Lola Bermúdez, es la vicepresidenta de la Federación Andaluza de Mujeres Empresarias a la que pertenece por su condición de empresaria del ramo de la construcción, al tener un negocio dedicado a la elaboración de estudios de viabilidad y de mercado dirigidos a los promotores.
En sus casi 20 años como empresaria, Lola Bermúdez reconoce que las cosas han ido mejorando ya que, tal y como señala, «cuando empecé hace 18 años éramos muchas menos y también la ley nos amparaba menos, aunque por otra parte era más fácil tener ayuda en casa porque las familias eran más numerosas y estaban los hermanos, los padres y los abuelos», señala Bermúdez.
Pese a reconocer las dificultades para que las empresarias estén representadas en órganos mixtos «por haber sido creadas por hombres», la vicepresidenta de FAME considera que la posición de Andalucía es «privilegiada» ya que la asociación a la que pertenece está tanto en la junta directiva como en el comité ejecutivo de la Confederación de Empresarios de Sevilla (CES) y también forma parte de la junta directiva de la patronal andaluza.
«El mundo de la empresa organizado es muy conservador y tiene unas estructuras muy poco flexibles, por lo cual es mucho más difícil permeabilizar principios, como el de Igualdad de Oportunidades, cuando hablamos de magnitudes socioeconómicas», manifiesta la secretaria de FAME, África Caracena, para explicar el reducido porcentaje de mujeres que ostentan el cargo de consejeras en las empresas.
Pese a no alcanzar las cuotas de poder, Bermúdez no duda en señalar que, en los últimos años, «las mujeres han creado muchas más empresas que los hombres, un dato que avalado por el hecho de que el 60% de los microcréditos son para negocios montados por mujeres».
Tanto Bermúdez como Caracena expusieron en Vitoria la necesidad de regular por ley ayudas a la contratación de personal en sustitución de las autónomas en periodos de baja maternal, tal y como planteó el grupo socialista en el Parlamento Andaluz. «Para que una autónoma pueda cubrir una baja maternal y coger unas ayudas que tiene, la ley dice que tiene que contratar a una persona en su puesto para que le sustituya», explica Caracena al tiempo que plantea las dificultades a la hora de delegar la función empresarial que ostenta por lo que abogan por la regulación de las bajas maternales parciales para las empresarias que requiere un paso previo que es el reconocimiento del trabajo autónomo a tiempo parcial. «Precisamente, el Congreso de los Diputados trabaja ahora en una ley estatal sobre el trabajo autónomo en cuyo borrador se concibe el trabajo autónomo a tiempo parcial», indicó Caracena que defiende, además, otro tipo de medidas como el reconocimiento de las bajas paternales en los autónomos y que haya una consecuencia entre los dos grandes regímenes de la Seguridad Social.
«Yo a los dos días de tener a mi primer hijo estaba trabajando», rememora Lola Bermúdez que no duda en señalar que, hoy en día, «las mujeres empresarias no pueden coger bajas maternales porque no puedes olvidarte de tu función empresarial durante cuatro meses, ya que estar de baja maternal significa no poder firmar un talón y eso en una empresa es imposible».
BELÉN VÁZQUEZ
Vpta. de AECO (Galicia)
«El mayor volumen de autoempleo es de mujeres»
Otra de las medidas conciliadoras innovadoras fue expuesta en el I Congreso Nacional de Empresarias por Belén Vázquez, vicepresidenta de la Asociación de Empresarias de La Coruña (AECO) al explicar que en Galicia la bonificación de la cuota de baja maternal que tienen todos los empresarios por una empleada se hace también extensiva a las trabajadoras autónomas. Además, se da la circunstancia de que en Galicia existe una ayuda compensatoria de 100 euros mensuales durante todo un año a fin de conciliar negocio y vida familiar.
«Se necesitan medidas reales para poder compatibilizar empresa y familia. No puedes tener un hijo si vas a llegara a las diez de la noche y, además, tienes que sacar tiempo para reciclarte y seguir formándote. No es un camino fácil», apunta Vázquez, que comenzó a trabajar a los 16 años en el sector de la hostelería y la restauración y ahora comparte responsabilidades en un grupo de empresas EVS, dedicada a la construcción y transportes. Vázquez, que es técnico de seguridad, defiende y apoya la reclamación que la FEDEP ha hecho en el I Congreso Nacional de Empresarias ya que la Asociación de Empresarias de La Coruña está representada «de pleno derecho» en la Confederación de Empresarios de Galicia desde 1986. «Hemos venido para romper una lanza en favor de la FEDEP», afirma Vázquez que reconocer que sigue existiendo «cierta rivalidad».
Poco amiga de imponer por ley cuotas de representación, la vicepresidenta 1 de AECO reconoce, no obstante, que «quizás sea la forma de hacer visible la presencia de la mujeres en los consejos de administración y que demuestren lo que valen». Al igual que sus compañeras del País Vasco y de Andalucía, Belén Vázquez incide en que el mayor volumen de autoempleo es de mujeres que prefieren trabajar con unos horarios flexibles que les permitan compatibilizar su vida familiar con su trabajo, si bien, se encuentran con problemas cuando deciden tener un hijo y no tienen posibilidad de que nadie les sustituya. «También se está dando, cada vez con más frecuencia, el caso de ejecutivas que deciden dejar su empresa y volver a su casa porque no les compensa trabajar diez o más horas diarias en la oficina, dedicar una horas a formarse y después atender a los hijos», afirma Belén Vázquez, al tiempo que reclama la ayuda de las administraciones públicas para poder conciliar empresa y vida familiar en igualdad de oportunidades que los hombres.