BILBAO. El Gobierno Vasco expresó ayer su preocupación por los reiterados atentados de ETA contra empresas vascas y el mantenimiento de la extorsión a empresarios, y consideró que, pese a que estas acciones no causen víctimas mortales, no se pueden «minusvalorar». Por ello, la portavoz del Ejecutivo de Ibarretxe, Miren Azkarate, hizo un llamamiento a la ciudadanía para que no justifique ni minimice ningún tipo de acto violento, y advirtió, a la vez, a ETA de que estas acciones sin asesinados tampoco son «el camino para lograr la paz».
Azkarate compareció en Bilbao para condenar los últimos atentados, como el del pasado miércoles contra una empresa del barrio bilbaíno de Bolueta, en una acción en la que ETA extremó las precauciones para evitar fallecidos. Pese a ello, el Gobierno Vasco, en la línea de lo que ha defendido en los últimos meses, no restó gravedad al acto terrorista. Al contrario, Azkarate recordó la fallida tregua de ETA de 1998, en la que se mantuvo la kale borroka, y afirmó que «la experiencia de un pasado reciente» ha demostrado que «el ser tolerantes con un determinado tipo de violencia, porque se pensaba que era de baja intensidad, no ha servido para traer la paz».
La portavoz del Ejecutivo autonómico recordó los atentados contra empresas con la finalidad de «la amenaza y la extorsión a los empresarios». Por ello, hizo un llamamiento a la sociedad para que no considere «banales» todas estas acciones porque la realidad es que la organización terrorista «sigue practicando la violencia, sigue poniendo bombas, y otro tipo de organizaciones que se mueven en torno a la izquierda abertzale -o por lo menos así lo dicen- sigue amedrentando a los medios de comunicación, a los partidos, a personas y desde ese punto de vista la violencia no cesa».
Solidaridad
Tras expresar la condena del gabinete presidido por Ibarretxe ante estas acciones violentas «vengan de ETA o de otros entornos de otros grupos», Azkarate manifestó su apoyo y solidaridad a todos los afectados «y muy especialmente a los empresarios que siguen sufriendo la extorsión, el chantaje y la amenaza».
La portavoz del Gobierno Vasco aludió a la posibilidad de un proceso de paz y al último comunicado etarra. «Parece que ETA debe de considerar muestras de un nuevo tiempo político el seguir manteniendo la violencia, seguir colocando bombas, parece que piensan que ése es el camino que nos va a llevar a la paz y la libertad, a la justicia y a fin de cuentas siguen reclamando para otros lo que ellos no están dispuestos a hacer», criticó.
Por ello, dijo, con «serenidad pero con firmeza», que «así no, y que por este camino no». En este punto, insistió en reclamar a la ciudadanía vasca que no justifique ni acepte ningún tipo de violencia, «da igual que se considere de alta, baja o media intensidad», ya que «la sociedad debe mantener la esperanza de una paz próxima». Azkarate expresó su deseo de que «en un tiempo futuro» se alcance la deseada normalización política, pero para llegar a esta situación se debe condenar con rotundidad y firmeza los atentados y «no se puede justificar ningún tipo de violencia, ni extorsión ni ataques a sedes ni a representantes elegidos por el pueblo porque así no vamos a construir el futuro»
«Víctimas calladas»
El respaldo a la clase empresarial también llegó del PNV. Su presidente, Josu Jon Imaz, se refirió a la polémica sobre la postura de las víctimas ante un hipotético proceso negociador entre el Gobierno y ETA y consideró que cada persona «tiene reacciones diferentes». En todo caso, recordó que «también hay muchas víctimas calladas», en referencia a los empresarios vascos extorsionados por la organización terrorista.
En declaraciones a Telecinco, Imaz criticó la actitud del PP, «que no invocó a las víctimas hace siete años, cuando Aznar hablaba con ETA en Zúrich». En todo caso, el líder jeltzale aseguró que «estamos hablando de sentimientos» por lo que «respeta» la opinión de «todos» los damnificados por la violencia
El presidente del PNV abogó por que en el proceso de paz no haya vencedores ni vencidos, sino «ideas vencedoras e ideas vencidas». DV Y AGENCIAS