NUEVA YORK. Las autoridades han dado un duro golpe a la mafia neoyorquina con la detención de una treintena de miembros de la cúpula del clan de los Genovese, una de las familias más poderosas de la ciudad, pero que ahora pasa por sus horas más bajas. Entre los 32 imputados se encuentra el capo en funciones del clan, Liborio Barney Bellomo, a quien se acusa de haber ordenado desde la cárcel en 1998 el asesinato del mafioso Ralph Coppola, cuyo cuerpo nunca ha aparecido.
Bellomo, de 49 años, que cumple una pena de diez años de cárcel por extorsión, se hizo con el control de los Genovese en 1992, tras la detención de Vincent Barbilla Gigante. Este último, que murió en diciembre pasado a los 77 años por causas naturales, era un viejo conocido de la policía neoyorquina, que le recuerda por sus extravagancias, pues durante años acostumbró a vagar por las calles con batas raídas y pantuflas, para evitar ir a la cárcel.
Los Genovese son, desde hace décadas, la familia más poderosa de la mafia italiana en Nueva York, si bien conviven en la ciudad con el resto de clanes, los Bonnano, los Lucchese, los Colombo y los Gambino. EFE