LONDRES. DV. El alcalde de Londres, Ken Livingstone, fue ayer sentenciado con la suspensión en sus funciones durate cuatro semanas, a partir del 1 de marzo, por «desacreditar a la Alcaldía» con un comentario a un periodista judío al que asoció con un guarda nazi en un campo de concentración. El reportero es Oliver Finegold y trabaja para el Evening Standar, un vespertino londinense hostil a Livingstone. Es parte del grupo mediático Mail, de Lord Rothermere, que mostró simpatías nazis en los años treinta.
Las críticas del Evening Standar a Livingstone son incesantes y el alcalde, apodado en su día como Ken El Rojo, ha contratacado repetidamente recordando que se trata de una empresa que simpatizó con Hitler.
Finegold entabló un diálogo, grabado, con el alcalde a la salida de una recepción en el Ayuntamiento, en febrero del pasado año. El alcalde le dijo: «Pareces un criminal de guerra alemán».
El periodista repuso: «Soy judío y tu comentario me ofende». Livingstone sentenció: «Serás judío, pero te comportas como un guarda en un campo de concentración ¿Lo haces sólo porque te pagan?»
Cuando Finegold aireó la charla, el alcalde se negó a pedir disculpas por la supuesta ofensa, que fue adoptada como causa propia por el Consejo de Diputados Judíos, máximo órgano de representación de la comunidad.
El Consejo tramitó una denuncia contra el alcalde ante el Panel de Adjudicación, un tribunal mixto y especial, creado por el Gobierno de Tony Blair en la ley de Administración Local de 2000 para aplicar un Modelo de Conducta de concejales y alcaldes. El modelo se concentra en que registren y declaren sus intereses personales cuando tienen que decidir sobre los asuntos de su incumbencia. Y también hay unos breves mandamientos morales en la primera parte del código, como tratar a todo el mundo con respeto o no desacreditar su cargo.