BUENOS AIRES. Los Rolling Stones se despidieron de Argentina con un espectacular recital bajo la lluvia en el estadio del River Plate, en cuyas cercanías se registraron graves incidentes que causaron veintidós heridos y la detención de 125 personas. Al igual que el martes pasado, cuando la banda británica ofreció su primer concierto de esta gira en Buenos Aires, los disturbios empañaron el jueves el segundo, pese a que los organizadores duplicaron la cantidad de policías y adelantaron la apertura de los accesos al estadio Monumental.
Dos horas antes del comienzo del espectáculo, un nutrido grupo de jóvenes intentó colarse sin entradas y acabó enfrentándose con la policía, a la que lanzó piedras, botellas y otros objetos contundentes. La refriega dejó 125 detenidos y veintidós heridos, entre ellos un cámara de televisión y tres policías, además de daños materiales. EFE