SAN SEBASTIÁN. DV. Al Arrate le aguarda hoy en Altea (18.30 horas) un partido comprometido, teniendo en consideración su posición en la tabla y el calendario que se le avecina.
Está claro que sus aspiraciones de inicio de temporada de entrar en la digna pelea por la plaza europea pasan por una victoria en casa de un Altea al que tan sólo le separan tres puntos de los puestos de descenso.
Las condiciones con las que el equipo eibartarra se presenta a esta contienda no son las más idóneas. Independientemente de las dos derrotas encajadas a raíz del inicio de la segunda vuelta ante el CAI Aragón y Barcelona, el equipo no dio visos de estar en un buen momento.
Al parecer, le está pasando factura las penurias vividas durante el parón, periodo en el que no contó con el plantel de jugadores suficiente para realizar una segunda pretemporada adecuada.
Los problemas de rodilla han impedido entrenar a lo largo de la semana tanto a Kobine, que parece recuperado de sus dolencias de lumbalgia, como al pivote Gamboa. De cualquier manera, los dos han entrado en la convocatoria de Jorge Dueñas.
El Altea afronta también bajo presión este partido ante el Arrate, después de caer en los dos primeros compromisos tras la reanudación de la Liga ante rivales directos como el Keymara Almería y el Teka.
El estreno del casillero de victorias de los albiazules se produjo en la primera vuelta precisamente ante el Altea. En aquella oportunidad, la igualdad de fuerzas se quebró a raíz de la descalificación directa del noruego Buchmann tras parar de manera poca ortodoxa un contragolpe de Fuster. Otros de los pilares del equipo son los laterales Álvarez y Panadero y el pivote danés Larsen.