El Eibar espera dar un golpe de efecto en su visita al estadio Nuevo Colombino, donde le aguarda el Recreativo de Huelva erigido en líder y aún invicto como anfitrión.
Con menos de la mitad de puntos que su rival y acuciado por el riesgo de descenso, al estar distanciado en seis puntos de los puestos de permanencia, el cuadro armero está obligado a no regresar de vacío de Huelva.
«Es un buen equipo, pero también un buen escenario para reaccionar», insistió el técnico de los armeros, Roberto Olabe, quien destacó la capacidad de los onubenses para ganar «sin necesidad de tirar a gol», en referencia al último éxito onubense en Valladolid.
El principal problema para los eibarreses es la falta de resolución en ataque, aspecto que tratarán de mejorar ante un adversario al que en la ida ya ganaron 2-1 en Ipurúa.
El Eibar se enfrenta, en definitiva, a un Recreativo que tiene a su delantera diezmada por las bajas de Uche, Rosu y Bouzón. Los onubenses tienen problemas para marcar goles, han anotado cinco en lo que llevan de nuevo año. Sin embargo, el equipo onunbense es un equipo fuerte en su campo, como lo demuestra el hecho de que lleva un año sin perder en el Nuevo Colombino y parece dispuesto a echar el resto para regresar a Primera.