Antena 3 ha despedido la cuarta temporada de su producto estrella, Aquí no hay quien viva, que es también la serie más vista de la oferta televisiva en general. ¿Sólo cuatro temporadas? Sí, sólo cuatro, pero Antena 3 las ha repetido tantas veces, las ha explotado con tanta fruición, que uno diría que ya lleva diez o doce cursos entre nosotros. Lo más admirable es que incluso esas repeticiones han cosechado resultados excelentes. Este producto de Miramón Mendi (José Luis Moreno) consiguió enganchar al público desde el principio, con un planteamiento narrativo tan simple como refinado era su planteamiento comercial, y desde entonces no se ha bajado del primer puesto del podio.
Con las audiencias televisivas está ocurriendo un proceso que se manifiesta también en otros segmentos del mercado: el éxito se prima hasta el punto de que termina alimentándose a sí mismo porque todo el mundo juega a caballo ganador. Un ejemplo: la forma más segura de vender mucho un libro es colocarlo en la lista de libros más vendidos; a partir de ahí, las ventas se disparan porque el consumidor, en general, apuesta por el libro más vendido. Lo cuantitativo se impone a lo cualitativo. Con las series de televisión ocurre un poco lo mismo: en la actual situación del mercado -porque esto ya es, propiamente, un mercado-, el mejor modo de hacer que un producto se eternice en pantalla es colocarlo una o dos temporadas en cabeza de las listas de audiencia; a partir de ese momento, se ha obtenido la fidelidad de un público que, además, aumentará, porque los espectadores se inclinan hacia el producto más visto. Esto no quita mérito, por supuesto, a los creadores de este tipo de productos: en la confección de una serie de largo éxito comercial intervienen talentos y destrezas tan estimables como los que se dan cita en la elaboración de un best-seller literario, por ejemplo. En el caso de Aquí no hay quien viva, el dibujo costumbrista de los personajes y la viveza de los guiones es insuperable; esos rasgos, que desde un punto de vista cualitativo o artístico pueden parecer primarios y simplones, son precisamente los que hacen que la oferta sea irresistible para un público como el de la televisión que no busca cosas refinadas y complejas, sino entretenimiento simple y sin traumas. Como es inevitable, Aquí no hay quien viva anuncia ya su quinta temporada. Empezará a rodarse en abril. Hasta entonces, veremos más repeticiones. Y seguirán teniendo éxito.