VITORIA. DV. La memoria y el recuerdo del dirigente socialista Fernando Buesa y de su escolta, Jorge Díez Elorza, asesinados por ETA hace seis años volvieron estar ayer presentes en el Teatro Principal de Vitoria de la mano de Natividad Rodríguez, viuda y presidenta de la fundación que lleva el nombre del que fuera secretario de los socialista alaveses.
No solo rememoró la figura de su marido sino que Rodríguez hizo extensivo traslado el «afecto solidario» a todas las víctimas del terrorismo que, tal y como señaló, «compartimos el dolor para mantener el recuerdo de aquello que no podemos ni debemos olvidar». Y es que la viuda de Buesa apeló a la «memoria colectiva» de todos los vascos para no olvidar el «calendario de dolor e infamia» y el «mapa de la crueldad» en los que de forma simbólica figuran todas y cada una de las víctimas del terrorismo.
Pese a presentir que la paz «está mas cerca», Natividad Rodríguez se mostró partidaria de no dar un paso atrás. Asimismo, mostró su convencimiento de que ETA sabe que su proyecto político ha fracasado. «Podrá seguir causando sufrimiento y prolongando su agónica presencia, pero nunca va a poder influir políticamente porque no se lo vamos a permitir», manifestó la viuda de Buesa que abogó porque persistir «tenazmente» en que los violentos y quienes les apoyan «proclamen su desestimiento en el loco camino que emprendieron».
En su intervención consideró que el final de la violencia «deberá ser justo» y «nadie deberá sacar réditos políticos a la violencia». De igual manera consideró necesaria la «deslegitimación social» de la violencia al tiempo que instó a la sociedad vasca a que la «insensibilidad» que se dio en Azkoitia «no se dé en ningún pueblo de Euskadi».
Minutos antes de empezar el acto de homenaje y a instancias de los periodistas, Natividad Rodríguez, se mostró partidaria de dar un «voto de confianza» a la política de pacificación defendida por el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, siempre y cuando, se respete el Estado de Derecho y se defiende la memoria y la dignidad de las víctimas. De esta manera respaldó la iniciativa del grupo de víctimas del terrorismo que ayer presentaron un documento de apoyo a Zapatero. «Lo mismo que en su día apoyamos al PP en la lucha contra el terrorismo, todos unidos, ahora le toca gobernar al PSOE y debemos hacer lo mismo», manifestó Natividad Rodríguez que censuró la utilización del terrorismo para la lucha partidaria.
Testimonio materno
También en los pasillos del Teatro Principal, la madre de Joseba Pagazaurtundua, Pilar Ruiz, dijo no compartir el documento de apoyo a Zapatero transmitido por el periodista Gorka Landaburu y no estar dispuesta a «rebajar la tensión». «No vamos a dar carta blanca a ETA», manifestó tras mostrar su pesimismo ante la posibilidad de que la organización terrorista vaya a declarar una tregua. .
Precisamente, las madres de las víctimas del terrorismo tuvieron ayer un papel protagonista en el acto organizado por la Fundación Fernando Buesa ya que con sus testimonios grabados recordaron a Joseba Pagazaurtundua, Jorge Díez y Gregorio Ordóñez, Eduardo Moreno 'Pertur' y de Rodolfo Benito Samaniego, víctimas del terrorismo de ETA y del 11-M.
Entre los invitados que acudieron al homenaje al dirigente socialista y su escolta, se encontraba el lehendakari, Juan José Ibarretxe, la directora de Atención a la Víctimas del Terrorismo, Maixabel Lasa, el director de Derechos Humanos, Jon Landa, el delegado del Gobierno, Paulino Luesma, así como una amplia representación del PSE-EE y de distintos partidos políticos y de varias asociaciones de víctimas.
Un dúo de violín y violonchelo y el quinteto de metales de la Fundación Barenboim-Said puso el broche final a una jornada destinada a rememorar al político alavés, que comenzó con una ofrenda floral en el monolito ubicado en el campus universitario en el mismo sitio donde tuvo el lugar el atentado con coche bomba.
La viuda de Buesa, Natividad Rodríguez y la madre de Jorge Diez Elorza, acompañados de sus hijos y familiares, estuvieron arropados por una amplia representación socialista, encabezada por el secretario general, Patxi López, que sobre las once y media de la mañana se dirigieron andando desde la sede de partido hasta el lugar donde estalló el coche bomba para rendir un sencillo homenaje a su compañero de filas y a su escolta en el que no hubo ni discursos ni mensajes políticos sustituidos por rosas rojas y velas del mismo color. «Es un acto de solidaridad cargado de sentimiento, de arrope a sus familias y de rebeldía frente al terrorismo», manifestó Txarli Prieto, secretario general de los socialistas alaveses, que aseguró que el mejor homenaje a las víctimas consiste en erradicar el terrorismo de ETA. El homenaje a Buesa no concluyó ayer ya que para mañana está previsto un acto político con presencia de destacados socialistas como Felipe González o los ministros de Interior y Justicia.