Alucinado me quedo ante las reacciones que provocan un disfraz de Carnaval... Y luego criticamos a los islamistas y les llamamos radicales. Señor alcalde, no haga caso de esta nueva campaña contra usted y, sobre todo, no se deje intimidar por los insultos. Al contrario: sería usted cobarde, como dice la impresentable última carta, si se plegara a las reacciones injustificadas de quienes han demostrado tener poco sentido del humor y ganas de organizar polémicas tontas.
Por cierto: ¿tienen derecho a protestar los cubanos por las caricaturas de Fidel Castro? ¿O los indios americanos porque la gente se disfraza de Piel Roja? Es para saber si hemos instaurado otra vez la censura en esta ciudad... o la Inquisición.