BERLÍN. DV. Cuando todo parecía indicar que el famoso y odiado general Ratko Mladic estaba a punto de ser enviado a La Haya para sentarse en el banquillo de los acusados ante los jueces del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), volvió a convertirse en el fugitivo más buscado por la Justicia.
Tanto el Gobierno serbio como la fiscal jefe del TPIY desmintieron ayer que el criminal serbio hubiera sido detenido por la Policía y también negaron la posibilidad de que el general estuviera negociando su rendición y su posterior extradición a La Haya.
«Desgraciadamente, Mladic sigue prófugo», dijo ayer la fiscal jefe del Tribunal, Carla del Ponte, durante una rueda de prensa realizada en la sede del TPIY. «No existen indicios de que se realicen negociaciones para su entrega y las autoridades en Belgrado me aseguraron que no hay nada de verdad en esto», añadió.
«Mladic se encuentra en Serbia y no hay ninguna duda sobre esto», insistió Carla del Ponte. «Ha permanecido allí desde 1998 y siempre ha estado al alcance de las autoridades y debe ser detenido».
Las autoridades serbias también se apresuraron a desmentir todos los rumores que nacieron el martes pasado sobre la inminente detención del criminal de guerra. El portavoz del Gobierno, Srdjan Djunic, afirmó que en las ultimas 48 horas no se había producido ninguna actividad en relación con la solución de lo que denominó el caso Mladic.
Movimientos
Pero el periódico Kurir, en lugar de acatar las sugerencias del Gobierno replicó con una nueva información. El rotativo, citando a una fuente de los servicios de inteligencia, señaló que los desmentidos oficiales eran una cortina de humo destinada a evitar acciones violentas de los grupos nacionalistas que siguen considerando a Mladic como un héroe.
«El Gobierno no se atreve a confirmar su detención porque le teme a las protestas, pero Mladic ha sido arrestado», afirmó el diario.
¿Quién dice la verdad?. No es la primera vez que los rumores sobre la detención de Mladic han invadido la capital serbia, pero tampoco hay dudas de que se han producido movimientos significativos en Belgrado, Bajo la consigna de que 'no hay humo sin fuego', existe la certeza de que la larga odisea del general para eludir la acción de la Justicia internacional podría estar llegando a su fin.
Hace tan sólo dos meses, se supo en Belgrado que el ministro de Defensa, Zoran Stankovic, había sostenido varias conversaciones secretas con la esposa y el hijo del militar prófugo para estudiar la posibilidad de que Mladic se entregara voluntariamente a las autoridades serbias.