MADRID. El sector exterior restó un 1,9% al crecimiento del producto interior bruto (PIB) en 2005, un mal dato que fue confirmado ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, pero que el Gobierno se temía desde hace meses. El déficit comercial aumentó un 28,3% el año pasado (tres puntos menos de lo que hizo en 2004), hasta alcanzar los 77.812 millones de euros, cifra que equivale el 8,6% del producto interior bruto (PIB) y marca un nuevo hito histórico negativo para esta balanza.
También supone un récord negativo que la tasa de cobertura anual de las compras en el extranjero respecto a las ventas haya caído hasta el 66,4%, 4,3 puntos menos que hace un año. Durante el último ejercicio las importaciones crecieron más del doble que las exportaciones, en concreto un 11,7% (hasta los 231.371 millones de euros) frente a un 4,8% (153.559 millones). Estas cifras suponen una desaceleración en la actividad comercial española respecto a 2004. Y tras un diciembre menos malo para la balanza comercial (cuyo déficit aumentó sólo un 15,9% en tasa interanual), el Ejecutivo espera que la situación mejore bastante en 2006.
El efecto negativo del encarecimiento del petróleo resultó decisivo. Una cuarta parte del avance de las importaciones se debió al precio del barril de crudo, que aumentó un 42%. Por este motivo, las compras de productos energéticos, cuantificadas por su valor, aumentaron un 38,3%, alza que llegó al 53,6% en el caso del gas.
Fuera de este campo, las adquisiciones más importantes se registraron en los sectores más ligados a los procesos productivos, como materias primas (un 13,9% más) y bienes de equipo (12,9%).
En las exportaciones, aparte de los productos energéticos (que mejoraron su actividad un 19,9% por los precios), destacaron las materias primas (13,9%). Y cayeron mucho las ventas de vehículos terminados (8,9%) y con ello la producción. COLPISA