BILBAO. DV. Iberdrola analizó ayer, de forma informal, la situación creada por la irrupción de E.On en la puja por Endesa en un consejo ordinario, celebrado en Bilbao, en el que estaba previsto aprobar el orden del día para la junta de accionistas del 30 de marzo. La eléctrica vasca tiene un pacto con Gas Natural para comprarle activos por importe de entre 7.000 y 9.000 millones de euros si triunfa su OPA sobre Endesa, ahora amenaza por la entrada en escena del gigante alemán.
El revés sufrido por Gas Natural con la aparición de E.On ha llevado incluso a especular con la posibilidad de que el operador gasista tire la toalla en su intento de comprar Endesa y vuelva a intentar una fusión con Iberdrola, aunque no hostil como la que protagonizó en 2003.
Los responsables de la eléctrica vasca, sin embargo, aseguran que no contemplan esta posibilidad ahora y que tampoco se han planteado, por el momento, dar más apoyo a Gas Natural en su guerra con E.on, al margen del que se deriva de su pacto de compra de activos. No obstante, también advierten de que todo sigue abierto y que estudiarán las posibles alternativas.
En Iberdrola insisten en que, aunque la compra de activos era importante para sus planes de crecimiento, pueden seguir adelante sin ellos. Y, en cualquier caso, mantienen la confianza en que Gas Natural encuentre la forma y el apoyo suficiente para superar la oferta de la empresa alemana.