Jueves, 23 de febrero de 2006
 Webmail    Alertas   Boletines     Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES

CULTURA
LA CRÍTICA DICK Y JANE, LADRONES DE RISA
Quien roba a un ladrón...
Jim Carrey disfrazado.
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
Título: Dick y Jane, ladrones de risa. (Fun with Dick & Jane), Estados Unidos, 2005). Direción: Dean Parisot. Guión: Judd Apatow, Nicholas Stoler. Fotografía: Jerzy Zielinski. Música: Theodore Shapiro.Intérprets: Jim Carrey, Téa Leoni, Alec Baldwin. Cine de estreno: Oscar, Warner, Cinebox, Urbil, Niessen, Mendibil, Txingudi. Duración: 90'.

Publicidad

Seamos claros: si queremos ver la gran película, seria, documentada, afilada y sin concesiones sobre los penúltimos escándalos financieros de los Estados Unidos de América (léase, las empresas Worldcom, Enron, y sus circunstancias), tendremos que esperar al estreno del tremendo documental finalista en los Oscar titulado Enron: the smartest guys in the room. Mientras tanto, nada malo nos pasará si permanecemos 90 minutos a bordo de este filme producido por el gran bufón Carrey, a la sazón, su protagonista principal. Al fin y al cabo, a lo largo de toda la Historia han sido los bufones quienes han hecho tambalearse a los imperios.

Dick and Jane, ladrones de risa tiene un título espantoso tanto en original como en traducido. Título que no le rinde justicia a su punto amargo, a su esencia de bilis, a su agrio ritmo. Por supuesto que Carrey hace muecas. Muchas. Demasiadas. Como siempre. Pero también es verdad que las hace porque, al fin y al cabo, no es más que una marioneta chillona cuyos hilos mueven los de siempre: los de arriba. Los de muy arriba. Los que le nombran vicepresidente de la compañía 24 horas antes de que la manden al carajo. 48 antes de que la sociedad civil y la otra se vuelvan contra quien hasta ayer era uno de los suyos y vivía en una urbanización tan encantadora de buenas a primeras como lo era, también de buenas a primeras, la de Eduardo Manostijeras.

Claro que Dick & Jane, ladrones de risa tiene altibajos. Unos cuantos. Pero no importa realmente mucho. Hasta en sus zonas más bajas de cotización, la película, también interpretada por una exquisita Téa Leoni, luce unas maneras, unas formas, una rabia muy sulfuradas, muy vitriólicas. Hasta acabar siendo un retrato áspero, agraz, inquietante, de la pesadilla que queda ahora cuando ya sabemos que el sueño americano estaba roto mucho antes de que quienes en él creían despertasen. Nota: a pesar de lo escrito, Dick&Jane, no deja de ser en ningún momento lo que siempre quiso ser: una comedia. Una comedia loca. Y por serlo, resulta más auténtica.



Vocento
Monitor de tráfico Bidegi Canal Meteo Webcam