Es su primera entrevista tras el final de Made in China, el programa de humor que presentó en TVE y que fue retirado de la parrilla por su baja audiencia. Dice que esa experiencia fue como «un máster a lo bestia» en la selva de las grandes cadenas. Ha pasado malos ratos «sobre todo por la gente del equipo» pero asegura que no se arrepiente de nada. Y hace autocrítica: «Tras el éxito de Vaya semanita en ETB quizás fuimos un poco 'sobrados' a TVE y no supimos encontrar un humor que provocara la complicidad del público de toda España».
- El programa Made in China fue retirado hace ya dos meses, pero todavía no había querido hablar en público sobre ese asunto. ¿Por qué?
- El final del programa fue complicado. TVE retiró el espacio y nos pidió que preparáramos otro formato, así que nos pusimos a trabajar al día siguiente. Yo pensaba que en tres semanas podríamos anunciar el regreso y preferí esperar a tener esa noticia para hablar. Pero el asunto se ha dilatado. Sigo trabajando en una idea para TVE, pero no se hará realidad en breve.
- ¿Por qué fue tan duro el fin del programa?
- Fue duro montar un equipo tan grande y que no haya podido mantenerse en la parrilla. Han sido meses de aprendizaje en los que hemos sabido cómo funciona la televisión a gran nivel, cómo se crea un programa con aspiraciones y cómo es la selva de la competencia. Creo que nuestro mayor error fue no saber reaccionar ante el primer retroceso de la audiencia: teníamos materia prima para haber aguantado al menos una temporada.
- Haga la autocrítica completa: ¿por qué la audiencia no respaldó Made in China?
- Yo, como director, asumo la primera responsabilidad de no haber sabido montar un gabinete de crisis ante la primera caída de audiencia. También apelo a la responsabilidad de la cadena, que nos programó muy mal, después de un programa de humor a cuyo término, tradicionalmente, los espectadores se van a otras cadenas. Y sobre todo éramos un equipo de ritmo lento, que va creando sus propias complicidades con la audiencia de forma paulatina. En su día, en ETB, tuvimos tiempo para ir calando, y Vaya semanita empezó a funcionar al cuarto mes. En TVE pretendimos hacer lo mismo pero no sabíamos que estábamos en la selva.
- Aparte de todo eso, ¿qué más hicieron mal?
- El equipo de Vaya semanita había creado una serie de personajes, de historias y de situaciones. Por una cuestión legal, que me parece injusta, todo eso era propiedad de la productora, Pausoka, y no podíamos utilizarlo en TVE pese a ser sus creadores. No podíamos usar al Pelanas, ni a los Santxez, ni a la cuadrilla... Pensamos que inventaríamos otros personajes, pero no nos salieron, o no nos dieron tiempo para que nos salieran. No hemos sabido hacer reír al público: el primer programa tuvimos audiencia pero para el segundo ya habíamos perdido a muchos espectadores.
- ¿Quizás falló que ese «humor hecho por vascos» no encontró complicidad en un público más amplio?
- Vaya semanita terminó practicando un humor contundente. Made in China era tibio: amagamos mucho pero no rematamos nada. Probamos con humor político, humor surrealista, humor de parodia de personajes televisivos, humor juvenil... Nos faltó decantarnos por un canal de humor concreto.
- ¿Se arrepiente de haber pasado de ETB a TVE?
- ¿No! La pena es que tras formar un equipos de amigos no nos dieron tiempo a concretar nuestra oferta. Me hubiera arrepentido de no haber asumido el reto.
- ¿En qué situación profesional se encuentra ahora?
- Estamos elaborando ideas y presentando proyectos a TVE. Veremos. Estoy también escribiendo la segunda parte del libro Todos nacemos vascos. No tengo nada que ver, por cierto, con el montaje teatral ahora en marcha.
- ¿Qué pasó con el gran equipo que formaron para hacer Made in China?
- La gente se fue dispersando. Algunos guionistas trabajan en Madrid, algunos actores en grupos de teatro, otros en el paro...
- ¿Y los estudios que se montaron en Tabacalera?
- De momento ahí están.
- Trabajar en Donostia, en lugar de Madrid, ¿les resultó perjudicial?
- Hay cargos en TVE que piensan que sí, que trabajar en San Sebastián nos apartaba de la tensión y el miedo escénico de una gran televisión. Quizás fuimos demasiado sobrados y nos faltó humildad.
- ¿Ve ahora Vaya semanita?
- De vez en cuando. Algunos cosas me gustan y otras no.
- ¿Qué ha aprendido de todo este proceso?
- Que en televisión hay que actuar rápidamente.
- Una curiosidad: ¿qué hace Joxepo (Santi Ugalde)?
- Supongo que está preparando nuevas actividades con Trapu zaharra, su grupo de teatro de calle. Es una persona que no puede estar quieta.
- ¿Y El Pelanas (Alejandro Tejería)?
- Debe estar por Madrid.