IRÚN. DV. El alcalde de Irún, José Antonio Santano, ha solicitado formalmente al Estado para uso de la ciudad el edificio de la antigua Emigración Española, situado entre las calles Anaka y Bartolomé de Urdinso. En un escrito enviado el pasado mes de noviembre, el primer edil muestra el interés municipal en la adquisición de este inmueble para su rehabilitación o, si fuese necesario, para su derribo y posterior construcción de una nueva edificación.
Según explica José Antonio Santano en su solicitud, este espacio podría ser destinado a apartamentos tutelados de promoción pública para la tercera edad o para gente joven, sin descartar otros posibles usos de interés municipal. «Es una propuesta abierta», señala el alcalde, «pero creo que una nueva ordenación y redefinición de usos de este espacio tan importante nos permitiría, además de otras cosas, ganar espacio público para el barrio de San Miguel».
Ocupación actual
El inmueble de la antigua Emigración Española consta de 4.768 metros cuadrados construidos y en la actualidad alberga las oficinas del Instituto Nacional de Empleo, así como del Instituto Nacional de la Seguridad Social. Provisionalmente, y hasta que concluyan las obras de la iglesia de San Gabriel y Santa Gema (Pasionistas), el edificio acoge las celebraciones religiosas correspondientes esta parroquia, gracias a la cesión, por parte del Ministerio de Trabajo, de un local de la planta baja, en el que se habilitó una capilla.
Pese a los usos citados, la mayor parte del inmueble se encuentra vacío. El alcalde precisa en su escrito de solicitud que, cualquier nuevo destino del espacio sería compatible con el mantenimiento en la planta baja de la edificación de las actuales oficinas, y muestra el compromiso municipal de reubicar temporalmente ambos servicios del Estado en un lugar adecuado, en tanto se prolongase el proceso de rehabilitación o reconstrucción del actual edificio.
José Antonio Santano ha mostrado su confianza en que, desde las instancias de la Administración central, la petición sea atendida y pueda llegar a formalizarse un convenio de cooperación, en el que se recogieran las condiciones necesarias para el desarrollo de la propuesta y, en su caso, la adquisición o cesión del inmueble a favor del Ayuntamiento. «Es un primer paso», señala el alcalde, «pero creo que la propuesta puede ser interés para ambas partes, por lo que soy optimista y creo que podremos ir avanzado en la propuesta».