SAN SEBASTIÁN. DV. La directora de Pasarela Cibeles, Cuca Solana, rechazó ayer cualquier vinculación entre el mundo de la moda y la anorexia y aseguró que las 82 modelos que participaron en este certamen, celebrado la semana pasada, usan las tallas 38 ó 40, «nunca la 34», y «no representan la extrema delgadez». Solana manifestó que Cibeles respeta las recomendaciones aprobadas por el Senado en 1999, que aconsejan que no desfilen chicas de talla inferior a la 38 y explicó que a las modelos se les exige «profesionalidad y buen tipo», pero sobre todo «que transmitan imagen de salud», y recalcó que la talla 34 «no existe apenas en el mercado» y que, por eso, «los diseñadores no la llevan a las pasarelas de moda».
La directora cree que, «de ningún modo», las profesionales que participan en estos certámenes de moda puedan ser un ejemplo nocivo para las adolescentes, y rechaza que el modelo imperante de belleza sea el de una mujer extremadamente delgada. Las encargadas de lucir en la última edición de Pasarela los trajes para el próximo otoño-invierno «tenían una proporción media de 85-60-90» y una media de altura superior a 1,75 metros, según explicó Solana, quien destacó que durante la semana pasada las pudo ver comer «y comen de todo, judías, lentejas, garbanzos...». El diseñador Roberto Torreta, uno de los veteranos de Cibeles, aseguró ayer que siempre utiliza la talla 38, «y nunca he visto nada alarmante en el casting de la pasarela. Las chicas son delgadas, pero nunca he visto nada que bordee el peligro, y conmigo desfilan 18 modelos».
Por su parte, el portavoz de Juventud del PSOE en la Asamblea de Madrid, Javier Gómez, solicitó la comparecencia del consejero de Economía e Innovación Tecnológica de la Comunidad madrileña, Fernando Merry del Val, para que explique si han desfilado modelos con tallas 34 y 36 en Cibeles. A su vez, ERC presentó una proposición no de Ley por la que pide al Gobierno que «restrinja la venta de laxantes y diuréticos, sensibilizando y responsabilizando a los farmacéuticos ante los trastornos alimenticios», como una de las medidas para hacer frente a la anorexia y a la bulimia nerviosas.