Vietnam está muy cerca de unirse a la Organización Mundial del Comercio (OMC) este año, tras los progresos obtenidos en las conversaciones con EE UU en Hanoi. Desde 1989, sólo China y Guinea Ecuatorial -por su petróleo - han crecido más rápido. Para Vietnam, con una tasa de crecimiento el año pasado de un 8,4%, entrar en la OMC fomentará enormemente la inversión extranjera, al permitir una mayor transparencia y un marco legal de mayor protección.
Los principales socios comerciales de Vietnam han ido mostrando su apoyo a esta incorporación. Las conversaciones con Nueva Zelanda han concluido exitosamente en este mismo mes, tras 3 años de negociaciones. Chile mostró su apoyo sólo una semana antes. Y los progresos con EE UU que están teniendo lugar en Hanoi dan motivo para el optimismo. «Hemos avanzado en las negociaciones con EE UU... lo que facilitará las conversaciones multilaterales de este próximo marzo en Ginebra», según el ministro de Comercio Exterior, Luong Van Tu. «Esto hace que sea muy realista nuestra entrada en la OMC en el 2006». Desde el cambio a una política comercial abierta, comenzado en 1986, Vietnam ha mantenido un impresionante crecimiento, y ha evitado los peores efectos de la crisis del Este Asiático de 1997 y 1998. La firma de un acuerdo bilateral con EE UU en julio del 2000 ha supuesto un punto de inflexión en la evolución de su mercado hacia la estabilidad. Así, el tiempo del conflicto ha quedado muy atrás, y EE UU es ahora mismo el mayor socio comercial del país asiático. De aquí al próximo verano, podemos esperar ver a Vietnam mucho más frecuentemente en las noticias financieras, a medida que vaya saliendo de la sombra de China como un mercado interesante. Las medidas para un saneamiento de la deuda, el tratarse de un mercado de una escala más asequible que China, y la situación estratégica idónea para servir de base hacia otros mercados adyacentes están atrayendo un gran volumen de inversión extranjera. Sólo en el primer mes de este año, ya se han producido más de 440 millones de dólares de inversión exterior directa.
El sector turístico también está experimentado un fuerte crecimiento. Siendo un destino ignorado hasta ahora, durante el 2005 se alcanzó una cifra de casi 3,5 millones de turistas, casi un 20% más que en el 2004. Vietnam ha concedido hasta ahora licencias para 239 proyectos con capital extranjero, un total de 6100 millones de dólares.
En otros sectores, una muestra del momento que vive Vietnam es la reciente decisión de Intel, el mayor fabricante de chips del mundo, de invertir 605 millones de dólares en su nueva fábrica al sur de Ho Chi Minh City, antes Saigon. Semejante inversión deja muy claro un compromiso a largo plazo del fabricante americano, y no sólo hacia el mercado local. Esta operación supone que Intel pasa a ser la mayor empresa tecnológica extranjera con presencia en ese país.
De cara a la Comunidad Europea, iniciativas como la Cámara de Comercio Europea para Vietnam, con más de 500 miembros y fundada en 1999, y otras cámaras de Bélgica, Holanda, Alemania, Francia e Inglaterra, han favorecido las relaciones. Desde el año 2000, el volumen de negocio entre la UE y Vietnam ha crecido un 20% anual.
En cualquier caso, estas cifras están encaminadas a repetirse y mejorarse. El objetivo de Vietnam para el 2006 en cuanto a exportaciones sube hasta 37.200 millones de dólares, más de un 16% de aumento sobre el 2005. Los sectores principales son productos de la madera, electrónica, textil, productos informáticos, plásticos, cable, carbón, vegetales y artesanía. Se ha puesto énfasis en aumentar su volumen de negocio con países donde hasta ahora tiene poca presencia, entre ellos España.
El gobierno de Hanoi está manteniéndose firme en su política de mercado, abriéndolo gradualmente, pero con medidas para evitar un ciclo de crecimiento excesivo y repentina crisis. Si su estrategia tiene éxito, probablemente sean los inversores que entraron a tiempo quienes tengan razones para estar satisfechos. Una vez Vietnam entre en la OMC, estará, si cabe, aún más en el punto de mira.
Ahora es el momento para que nuestros empresarios vascos se pongan en marcha y estén en los primeros puestos de esta carrera competitiva en una nueva economía: Vietnam.