La nueva sede del Instituto Oncológico será el proyecto prioritario de la Obra Social de Kutxa, con una inversión de 45 millones de euros y con la pretensión de que el nuevo edificio, que se construirá en una zona próxima a los aparcamientos del Hospital Donostia, posea las más modernas tecnologías. El Oncológico ha sido siempre un centro de referencia en el tratamiento de las enfermedades oncológicas y la intención de Kutxa es que mantenga esta cualidad. Por eso, la intención es no escatimar medios. El nuevo edificio de 24.000 metros cuadrados -que se prevé inaugurar para junio de 2008- albergará 104 camas en 52 habitaciones; tendrá cuatro quirófanos inteligentes y doce puestos ambulatorios para para quimioterapia. Dispondrá también de la tecnología más vanguardista en el tratamiento del cáncer: dos aceleradores lineales de alta energía, tres gammacámaras para cardiología nuclear y un TAC de dieciocho planos, que permitirá, entre otros usos, una alternativa a las temibles colonoscopias y es un aparato tan puntero que actualmente solo existe uno similar en Barcelona. No se pretende que el nuevo inmueble, siendo tres veces mayor que el actual de Aldakonea, aumente en capacidad, sino en calidad asistencial. Sin duda que el nuevo Oncológico es una saludable inversión de la Obra Social de Kutxa porque redunda directamente en beneficio de la ciudadanía guipuzcoana.