TOLOSA. DV. Un incendio originado por causas desconocidas en el último piso del número 32 de la calle Mayor afectó ayer a varias viviendas de este inmueble del Casco Antiguo y obligó al desalojo transitorio de todos los vecinos que residen en él mismo, unos treinta aproximadamente.
El fuego se inició en torno a las 11.30 de la mañana en una de las tres viviendas del cuarto piso donde residen un matrimonio y su hija, aunque en el momento de producirse el incendio sólo estaba en casa la madre, quien sufrió una crisis nerviosa y tuvo que ser trasladada a la clínica de la Asunción.
El fuego se propagó con rapidez y la inmediata intervención de los bomberos fue determinante para impedir que se extendiera a otros inmuebles contiguos. Afortunadamente, no hubo que lamentar desgracias personales. La Policía Municipal desalojó inmediatamente a todos los vecinos y los trasladó a los locales de la cercana sociedad Batasuna.
El departamento de Servicios Sociales coordinó las ayudas en esos primeros momentos y puso en marcha la maquinaria habitual en estos casos. Los vecinos de las viviendas más afectadas se alojarán de momento en casas de familiares y otros en pisos de propiedad municipal.
Técnicos del Ayuntamiento, el gerente de Erretengibel y el alcalde también permanecieron en la zona hasta que se declaró extinguido el incendio en su totalidad, ya a primeras horas de la tarde.
«No le di importancia»
Testigos presenciales indicaron que la humareda era visible desde la variante de Tolosa. Un vecino residente en el segundo piso relataba su experiencia con entereza: «Yo oía ruidos arriba, pero no le di importancia, pensaba que sería una discusión o algo así. Pronto llegó un agente de la Policía Municipal, que me obligó a abandonar inmediatamente el edificio. Entonces me di cuenta de que la cosa iba en serio». Una mujer que reside también en el segundo piso aguardaba con nerviosismo. «Dicen que el fuego no bajará tanto, pero no lo sé, al final te sientes muy indefensa por una situación que no controlas».
En torno a la una de la tarde, un agente de la Policía Municipal informaba en la propia sociedad Batasuna a una vecina del tercer piso que no había podido encontrar a su gato, tal y como había rogado. Todos esperaban que el animal hubiera sobrevivido.
Poco más tarde llegó la hija del matrimonio que reside en el piso donde se había declarado el incendio. Con la lógica angustia y preocupación, venía de visitar a su madre en la clínica y era consolada por los vecinos.
El inmueble número 32 de la calle Mayor tiene tres pisos por planta y una parte da a la calle Correo. Fue precisamente esta última zona del inmueble la más afectada. En el mismo hay dos bajos, uno el de la sociedad Gure Txokoa, donde los técnicos de Tolosa Gasa tuvieron que cortar el suministro de gas, y otro, el del bar Elurra, donde también los bomberos tuvieron que intervenir por precaución.
El edificio cuenta con un patio interior que hizo de efecto chimenea motivando que, además de aquel donde se originó el incendio, el otro piso más afectado por el fuego fuese curiosamente otro situado en la primera planta.
Reuniones con el alcalde
Los vecinos mantuvieron una reunión con el alcalde a media tarde. Les comunicó que a partir de ahora se ponía en marcha el proceso para que los técnicos determinasen cuál es el estado real del edificio. Se redactará un informe técnico al respecto.
El de ayer es el segundo incendio declarado en el Casco Viejo de Tolosa en los últimos cuatro meses. En noviembre se produjo otro en la calle Correo 21, que afectó a varios inmuebles de este edificio.