SAN SEBASTIÁN. DV. La práctica de una colonoscopia es temible para un enfermo y, de hecho, en algunos centros, como el Oncológico, se efectúa con anestesia. Sin embargo, la tecnología de última generación ofrece alternativas no invasivas, como el TAC de dieciocho planos, que facilita una fotografía multidimensional del órgano y que además es más precisa que la que proporciona una colonoscopia. En España hay este aparato sólo en Barcelona.
El director de la Obra Social de Kutxa, Jesús María Alkain, refirió ayer este ejemplo como muestra de las mejoras que se incorporarán a la futura sede del Instituto Oncológico que se inaugurará en Miramón en el plazo de dos años y medio (junio de 20. «Tenemos la pretensión de incorporar las más modernas tecnologías», apostilló. Sólo la inversión en los nuevos equipos ascenderá a 15 millones de euros.
El director general de Kutxa, Xabier Alkorta, acompañado por el director y la jefa de la Obra Social, Jesús María Alkain y Lourdes Arana, respectivamente, presentaron ayer en una rueda de prensa los proyectos sociales de esta entidad. La nueva sede del Oncológico, que se situará junto a los nuevos aparcamientos del Hospital Donostia, será el proyecto prioritario, con una inversión total de 45 millones de euros, -7.500 millones de pesetas-.
El edificio, diseñado por el arquitecto Jon Uranga y el equipo Uslan ARK, se construirá según criterios de sostenibilidad, y contará con 24.000 metros cuadrados en dos sótanos y tres plantas sobre rasante, en las que se centrará la mayor actividad del centro, que cuenta con un concierto con Osakidetza.
Sin trasiego de pacientes
El nuevo equipamiento dispondrá de 52 habitaciones con capacidad para 104 camas, cuatro quirófanos inteligentes, doce puestos ambulatorios para quimioterapia, el TAC de dieciocho planos, dos aceleradores lineales de alta energía y tres gammacámaras para cardiología nuclear, de las que ahora apenas existen una docena en España.
Lourdes Arana comentó que la luz será la gran protagonista de este edificio, cuya ubicación «estratégica» evitará además el actual «trasiego» de pacientes que recorren en ambulancia todo San Sebastián para acudir, por ejemplo, a hacerse alguna prueba al Hospital Donostia.
El Oncológico es un centro de referencia en el tratamiento del cáncer, y la Kutxa pretende que lo siga siendo, para lo que debe abandonar su actual ubicación en Aldakonea, donde ya no hay el espacio requerido para mejorar la calidad de la prestación que da a casi 60.000 personas cada año, es decir, más de 1.500 personas -sin contar a sus acompañantes- que acuden cada día al instituto.
El nuevo inmueble, que triplicará el espacio de Aldakonea, no crecerá en capacidad, sino que mejorará «el confort y la asistencia. No se trata de redimensionar las instalaciones, sino de elevar el confort y proporcionar una asistencia lo más agradable», reiteró Lourdes Arana.
Parking de 183 plazas
Bajo rasante habrá dos sótanos, uno con 183 plazas de aparcamiento, y el otro para el acceso de ambulancias y los servicios de Radiología, Medicina Nuclear, Radioterapia y Gammacámara.
En superficie se levantarán tres plantas en torno a dos grandes patios que «llenarán de luz el complejo». En la planta baja se localizarán las consultas externas, la unidad de mama y la de resonancia magnética, así los servicios administrativos y los espacios públicos, que incluyen una tienda, un auditorio para 140 personas y una cafetería. «Será una zona en la que se atenderá a las personas que reciban tratamiento ambulatorio».
La primera planta será de intervención quirúrgica y albergará los quirófanos inteligentes y los servicios de anatomía patológica y endoscopias, además del hospital de día, el laboratorio y la farmacia.
El segundo piso será de hospitalización y contará con 52 habitaciones dobles. En la actualidad son hospitalizadas más de 2.700 persona al año en el centro de Aldakonea.