BAGDAD. La industria petrolera iraquí perdió en 2005 más de 5.330 millones de euros a causa de los sabotajes de las infraestructuras por parte de los insurgentes, afirmaron ayer fuentes del Ministerio del Petróleo. Se calcula que desde la caída del régimen de Sadam Hussein, la suma que se dejó de ganar por este concepto es 17.000 millones.
La llamada resistencia llevó a cabo 186 ataques contra las infraestructuras petroleras en 2005, en los que mataron a 47 ingenieros y técnicos y a 91 policías y guardias de seguridad.
Según el Ministerio del Petróleo las pérdidas y reparaciones se reparten de esta manera: 337 millones de euros a causa de ataques contra los campos petroleros, 2.300 millones por atentados contra los oleoductos de exportación, 10 millones por ataques contra los oleoductos que comunican los campos petroleros con las refinerías y 2.000 millones por atentados contra las redes de conducción de crudo y gas. La mayoría de las operaciones de sabotaje fueron llevadas a cabo contra las infraestructuras del norte del país, que exporta por el terminal turco de Ceyhan, en el mar Mediterráneo.
Excluidas las mujeres
Un total de 430 presos iraquíes han sido liberados en los últimos días, aunque entre los excarcelados no figura ninguna mujer, anunció ayer el Ejército estadounidense, lo que eleva un millar el número de excarcelados durante este mes.
En este grupo no se ha incluido a cuatro mujeres cuya liberación han exigido las Brigadas de la Venganza, el grupo terrorista que tiene secuestrada a la periodista estadounidense Jill Carroll desde el 7 de enero.
Los presos puestos en libertad en esta última tanda lo han sido «tras haberse revisado sus informes», según un comunicado que distribuyó ayer el Ejército norteamericano, en el que no se precisa las cárceles en las que estaban detenidos.
La mayor de las prisiones gestionada por Estados Unidos en Irak es la de Abú Ghraib, donde en 2004 se registraron actos de torturas Las otras dos grandes prisiones son las de Umm Qasr, en el extremo sur de Irak, junto al Golfo Pérsico, y la de Mosul, a 400 kilómetros al norte de Bagdad
Por otra parte, cuatro camioneros iraquíes murieron ayer y varios más resultaron heridos o fueron secuestrados en un ataque de insurgentes en el norte de Bagdad. Un grupo de hombres armados cercaron a un grupo de conductores que transportaban en sus vehículos material de construcción a los campamentos que las fuerzas estadounidenses han establecido en la zona de Al-Nibaí, al norte de la capital.
Los terroristas mataron a cuatro de los chóferes y provocaron heridas a varios más, mientras que otros fueron secuestrados después del incendio de cinco de los vehículos. AGENCIAS