JERUSALÉN. DV. El ejército israelí mató ayer a cuatro palestinos en una jornada que estuvo marcada por un sinfín de operaciones militares en todos los territorios ocupados. En el campo de refugiados de Balata, junto a la ciudad cisjordana de Naplusa, los soldados llevaron a cabo una redada de vastas proporciones en la que arrestaron a decenas de palestinos.
Los jóvenes de la zona se enfrentaron a los soldados lanzando piedras y cócteles molotov. Dos palestinos de 17 años que arrojaban piedras a las fuerzas de ocupación fueron abatidos tras ser alcanzados de lleno por los disparos de los soldados, según indicaron algunos testigos. El ejército, por su parte, dijo que los dos jóvenes estaban manejando explosivos. La presencia de los militares provocó una batalla campal en el campo de refugiados y los soldados abrieron fuego indiscriminado contra la población.
Fuentes palestinas indicaron que al menos treinta personas, en su mayoría jóvenes, resultaron heridas.
En la franja de Gaza la aviación israelí disparó misiles contra dos milicianos de los Comités de Resistencia Popular «sospechosos de plantar bombas en la zona», dentro de la política de asesinatos extrajudiciales que lleva a cabo Israel.
Comentaristas palestinos señalaron que esperan que las actividades del ejército se incrementen en las próximas semanas, al menos hasta que se celebren las elecciones israelíes el próximo 28 de marzo, puesto que el primer ministro en funciones Ehud Olmert sabe que la mano dura le puede dar muchos votos en los comicios.