La pasarela femenina de pret-a-porter de Milán se inundó ayer de la fuerza y los colores de la colección otoño-invierno de la española Agatha Ruiz de la Prada, que, fiel a su estilo, presentó una línea vital inspirada en el pop de los años setenta y ochenta. En la segunda jornada de la cita milanesa, la diseñadora madrileña mostró una colección en la que, sin dejar de lado sus características flores y corazones, conjugó su habitual audacia con toques románticos y funcionales. Los fucsias, amarillos, naranjas o azules tiñeron la pasarela con prendas que, al más puro estilo de su autora, siguen un corte amplio y recto, ceñido sólo en la cintura o el pecho. EFE