Se podría clasificar de curiosa, esclarecedora, preocupante y directa, la entrevista que DV (15-02-06) realiza al señor Didier Borotra, alcalde de Biarritz y presidente del Aeropuerto de Biarritz. De sus datos se desprende que cerca de 160.000 viajeros del aeropuerto de Biarritz proceden de territorio de la CAV (especialmente Gipuzkoa y Navarra), y que cerca de 100.000 de éstos, utilizan la línea Biarritz-París. Cabría preguntarse por qué desde el aeropuerto de Hondarribia-San Sebastián no se establece una línea a París diaria para atender a esos cerca de 100.000 usuarios del trayecto. La respuesta se adelanta en otra parte de la entrevista en la que el señor Borotra hace referencia al acuerdo existente entre Francia y España «que limita el número de vuelos desde Hondarribia y que tiene que ser respetado», añadiendo además que el Gobierno francés estará vigilante al cumplimiento del mismo. Creo recordar que dicho acuerdo no solamente incluye restricciones horarias de operaciones desde nuestro aeropuerto, sino que también establece la imposibilidad de conectar desde el mismo con ciudades del Estado francés (París, por supuesto, también incluido). Tal vez deberíamos asumir que la idea del aeropuerto de Gipuzkoa no fue una de las mejores en su génesis, o tal vez podríamos pensar que todavía estamos a tiempo de darle un verdadero sentido a esta infraestructura reivindicando y luchando por cuestiones que parecen absolutamente lógicas. Pero sobre todo, no pequemos de inocentes y pacatos y que las decisiones que se tomen en el futuro tengan en cuenta la auténtica realidad de nuestro aeropuerto y las posibilidades que el mismo podría ofrecer a Gipuzkoa, ya suficientemente abandonada en aspectos básicos como sus infraestructuras viarias y de transporte.