ANDOAIN. DV. La fiesta de caldereros recuperó ayer la magia de años anteriores y volvió a llenar calles y plazas del musical ruido de martillos y sartenes, con la comparsa que dirigía Ontza elkartea. Un total de 75 caldereros, precedidos por la carroza con la reina, personaje que interpretaba Carmina Domínguez, y su fiel acompañante Joseba Arabaolaza, volvieron a revivir esta fiesta que ha permanecido tres años en el olvido debido a la falta de participación.
La comparsa salía a las 6 de la tarde desde el local de Ontza para llegar a Goikoplaza donde la reina, desde el balcón de la Casa Consistorial, daba un repaso «a la actualidad más rabiosa, ésa que a todos nos preocupa y que nos da tantas alegrías y tristezas». La reina saludó a los andoaindarras destacando el cambio que ha experimentado Andoain en estos tres últimos años. La localidad, afirmó, «ha pasado de la nada al infinito, es la villa que más viviendas construye por metro cuadrado de toda la comunidad europea».
Los representantes de la comparsa fueron recibidos en el Ayuntamiento por el alcalde. La reina señaló que «teníamos referencia de que es un viejo cascarrabias, pero todo lo contrario, es un hombre muy guapo, simpático, atlético y muy realista». Lo de atlético, matizó, «no va por ser del Bilbao sino por ser un famoso atleta ligado a su jabalina».
También hubo críticas a la gestión municipal: se pidió inversión en aceras, calzadas, jardines y pasos interiores para el barrio de Kaletxiki, se señaló que Juanito Oiarzabal no podría entrenar en Andoain con tanta escalera mecánica y se criticó la falta de farolas en la zona de Goiburu. La reina tuvo también presente en su discurso temas tan actuales como las prohibiciones que afectan a los fumadores, la gripe aviar, o el dinero que gastan en viagra pensionistas y jubilados.
Los caldereros tuvieron un recuerdo especial para las Hijas de Jesús del convento de Berrozpe y, en especial, para la madre Manuela (Ama Manuela).
La reina se despidió, finalmente, agradeciendo la hospitalidad de los andoaindarras.