TOLOSALDEA. DV. Según cuenta la tradición, durante el S. XIX, y seguramente anteriormente también, familias y tribus nómadas de Centro Europa, pasaban por estas tierras. Este hecho era un acontecimiento en las ciudades, dado que traían consigo otra cultura, otras costumbres y ritmos y canciones desconocidas, vestimentas extrañas... Mientras se encontraban por aquí, su modo de vida era la reparación de objetos, utensilios y cacerolas de metal y parece que fueron buenos artesanos. Así es que hoy en día se recuerda la llegada de estas familias, y ayer se hizo una buena escenificación en lugares como en Ibarra, Anoeta o Irura, a la espera de que lleguen hoy a Tolosa.
A su paso por Ibarra, niños con bigotes y patillas, niñas con pañuelos y vistosas joyas adornándoles de la cabeza a los pies y también adultos con los mismos atuendos se dieron cita en la plaza San Bartolomé haciendo honor a los antiguos nómadas, acompañados como ya es costumbre por la música de la charanga de Loatzo y la carroza donde se montaron numerosos niños haciendo sonar sus martillos contra las sartenes.
La fiesta organizada por Hauspoa, recorrió la plaza San Bartolomé de donde salió a las 6 y media de la tarde hacia Argindegi por la calle Euskal Herria. Después de varias paradas, volvieron a la plaza, donde a los participan-tes les esperaban unos pintxos calientes que ofreció la sidrería Sendi Ekintza. Así, los ibartarras quedaron listos para el carnaval de la próxima semana.