IRÚN. DV. Cuando uno hace las cosas bien y es constante en su trabajo, no tarda en recibir el reconocimiento que se merece. Es lo que ayer le sucedió al restaurador irundarra Iñigo Lavado, que tan sólo cinco meses después de haber abierto su restaurante, fue galardonado con el Diploma Internacional que anualmente entrega el Club des Fourchettes de la Côte Basque. El restaurador se mostraba «encantado» con el premio que le había sido otorgado, «porque cuando estás empezando, estos reconocimientos siempre son bienvenidos», decía. «No por el ego personal, sino porque necesitamos saber si estamos haciendo bien las cosas».
Lavado explicaba cómo hace aproximadamente mes y medio se acercaron hasta su restaurante -situado en el recinto ferial de Ficoba en Irún-, los miembros del Club des Fourchettes para degustar el menú. «Su presidente, Henri Coret», decía Iñigo Lavado, «vino en una ocasión a comer con su familia y me hizo saber que volvería con los miembros del Club. Les preparé, en base a lo que nosotros hacemos, el menú de degustación».
En la visita que los miembros del Club realizaron a la ciudad, el restaurador pudo observar que «ellos prefieren la comida más tradicional. No les gustan las recetas que son más sofisticadas». Después de la agradable velada que pasaron en Irún, el presidente del Club no tardó en regresar al restaurante para notificar a Lavado que «estaban deliberando. Desconocía que entregaban diplomas, pero, poco a poco, he ido sabiendo quién más ha recibido este premio».
Ha pasado poco más de medio año desde que Iñigo Lavado dejara el cargo de jefe de cocina y responsable de restauración del restaurante Kukuarri, en San Sebastián y decidiera dar una paso más en su carrera profesional, tomando las riendas del restaurante situado en el recinto ferial.
Tan sólo cinco meses han bastado para que el restaurador irundarra haya sido reconocido por la labor que está realizando en los fogones del restaurante de Ficoba.
A por la estrella Michelin
Muchos de los restaurantes premiados por el Club des Fourchettes han recibido posteriormente la estrella Michelín. Lavado desconocía si él y su equipo van a ser los siguiente en recibir tan prestigioso premio, pero el restaurador reconocía que «desde luego, estamos trabajando para que así sea. La estrella Michelín es un símbolo de calidad, pero para obtenerla hay que cumplir con unos requisitos. Nuestro equipo lleva mucho tiempo trabajando conjuntamente para que, algún día, nos den este reconocimiento. Y si llega, lo recibiremos encantados», señaló.
Iñigo Lavado explicaba que poder entrar en la guía Michelín sería «magnífico. Entraríamos en el circuito y la gente contaría con nosotros». También decía que este reconocimiento serviría para «consolidar el restaurante en menos tiempo de lo que un restaurante normalmente necesita».
Hasta que llegue ese momento, el equipo del restaurador irundarra seguirá trabajando «en nuestra línea, para ofrecer un servicio de calidad».
Los miembros del Club des Fourchettes de la Côte Basque han sido de los primeros en reconocer la labor de estos cocineros que, seguramente, seguirá dando que hablar.